Femicidio en Córdoba: buscan a un ciudadano polaco por el crimen de Luciana Ojeda
La Justicia de Córdoba ordenó la captura nacional e internacional de Jan Lu Korzeniecki, un ciudadano polaco de 45 años señalado como el principal sospechoso del femicidio de su pareja, Luciana Ojeda, de 36 años. La mujer fue hallada desvanecida el pasado 15 de julio en su departamento del barrio Nueva Córdoba, al lado de su hija de cinco años.
El informe preliminar de la autopsia determinó que Ojeda falleció a causa de un paro cardiogénico derivado de un fuerte golpe en la zona del pecho. Tras el hallazgo del cuerpo, Korzeniecki desapareció sin dejar rastro, lo que motivó la intervención del fiscal Gonzalo Berrotarán Romano, a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Violencia de Género y Familiar de 5° Turno de Córdoba, quien lo imputó por homicidio agravado por el vínculo en contexto de violencia de género.
Según consta en la investigación, la víctima y el sospechoso se habían conocido a través de internet e iniciaron una relación a distancia meses atrás. Korzeniecki había arribado a la provincia el 6 de julio en su tercer viaje a la Argentina, con el plan de permanecer un mes en Nueva Córdoba y luego mudarse a una vivienda en el barrio Argüello. Incluso había realizado consultas ante el Consulado de Polonia en Córdoba para averiguar sobre los requisitos para trabajar de manera legal en el país.
Antecedentes de violencia y el relato de la familia
Familiares de Luciana denunciaron que el hombre padecía severos problemas de adicción al alcohol y manifestaba conductas sumamente agresivas. Luciano, hermano de la víctima, relató a medios locales que en un episodio previo el acusado llegó al departamento en estado violento y destruyó varios objetos del hogar, entre ellos el celular de su hermana, al que destrozó con un martillo.
Por su parte, Claudia Ojeda, hermana de la víctima, brindó detalles sobre la situación que atravesaba Luciana, quien ya contaba con un botón antipánico debido a una denuncia previa contra su exmarido, actualmente detenido en la cárcel de Cruz del Eje:
«Ha habido episodios de violencia, no físicos, sino psicológicos, y de destrucción de cosas materiales de mi hermana. Hay antecedentes. Pero mi hermana nunca los denunció por los problemas que había tenido antes. Se sentía agobiada porque no podía creer que había vuelto a caer en un círculo de violencia»
.
La hermana también hizo referencia a la contención de la niña de cinco años que se encontraba en la vivienda al momento del hecho:
«A través del juego va contando algunas cosas, pero llega un momento que pide por la mamá. No puede entender que la mamá no va a volver. Uno se tiene que sobreponer al dolor porque el dolor más grande es ver esos ojitos llenos de lágrimas pidiendo por su mamá»
. La Policía provincial y las fuerzas federales mantienen un intenso operativo para dar con el paradero del prófugo.

