Mundial 2026: el balance de la Selección con Lionel Messi a la cabeza y tres desaprobados
Tras la derrota en la final disputada en Nueva York frente a España, la Selección Argentina cerró su participación en el Mundial 2026 con un análisis de rendimientos heterogéneo. Aunque el conjunto comandado por Lionel Scaloni alcanzó la meta de disputar los ocho partidos del certamen, el balance futbolístico dejó expuestas diferencias marcadas entre las actuaciones individuales y el funcionamiento colectivo.
Los aprobados: el nivel de Messi y las certezas defensivas
En el plano individual, Lionel Messi volvió a situarse como la figura indiscutida del combinado nacional. A sus 39 años, el capitán argentino disputó 741 minutos, aportó ocho goles y entregó cuatro asistencias, encabezando las estadísticas del equipo. Tras el desenlace del torneo, el propio atacante expresó la resignación del plantel:
«El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida.»
A la actuación del rosarino se sumaron puntos destacados en la última línea. Facundo Medina se consolidó como una de las apariciones más sólidas tras ser titular ante Argelia, Austria y Cabo Verde, además de ingresar en el cotejo decisivo. Por su parte, Cristian «Cuti» Romero revalidó su jerarquía pese a acarrear molestias físicas que lo obligaron a salir en cuatro de los siete encuentros disputados; el defensor anotó un gol frente a Egipto y provocó un tanto en contra ante Cabo Verde.
En el ataque, Lautaro Martínez completó una labor altamente efectiva al marcar tres goles en 311 minutos de juego —un promedio de un tanto cada 103 minutos—, habiendo sido determinante en el cruce de semifinales frente a Inglaterra, aunque no sumó minutos en el partido final.
Altibajos en el mediocampo y las actuaciones en deuda
El rendimiento colectivo mostró sus fisuras principalmente en la franja central y en el sector defensivo. Jugadores clave en anteriores conquistas, como Emiliano Martínez, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister y Julián Álvarez, alternaron pasajes positivos con momentos de irregularidad. En el caso de Rodrigo De Paul, el desgaste físico le restó el dinamismo habitual, perdiendo la titularidad en la semifinal ante el conjunto inglés. En sus redes sociales, el volante volcó sus sensaciones tras la eliminación:
«Porque nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les joden.»
En el terreno de los rendimientos más bajos, Nahuel Molina sufrió desatenciones por el lateral derecho y quedó expuesto en varios de los tantos recibidos por el seleccionado. Asimismo, Thiago Almada, quien inició la competencia entre las alternativas principales de Scaloni, redujo drásticamente su participación al sumar apenas 30 minutos entre la fase de octavos de final y el choque decisivo.
El balance final de la Scaloneta
Pese a la frustración de no alcanzar el título, el ciclo de Scaloni volvió a colocar a la Argentina en el partido definitivo de una Copa del Mundo. Con ocho encuentros disputados y una vigencia sostenida en los primeros planos internacionales, la Selección concluyó un torneo exigente que, aun sin el trofeo, confirmó su permanencia entre la élite del fútbol global.

