Mundial 2026: claves de expertos para controlar los nervios y la alimentación en la final
La histórica final del Mundial de Estados Unidos en la que la Selección Argentina definirá el título ante España Mundial de Estados Unidos: la Selección Argentina define el título ante España en una final histórica no solo moviliza pasiones, sino que también somete al organismo a una exigencia extrema. La angustia, el ritmo cardíaco acelerado y la expectativa acumulada pueden alterar el apetito, dificultar la digestión y desencadenar malestares físicos como dolores de cabeza o acidez. Ante este escenario, especialistas en nutrición y salud mental detallan pautas clave para cuidar el cuerpo y disfrutar del encuentro sin descuidar la salud.
Uno de los principales frentes de batalla durante el partido es el sistema digestivo. Según explica la health coach orientada a salud intestinal Yael Hasbani, existe una conexión directa entre el intestino y el cerebro a través del nervio vago:
Al mirar un partido importante, el cerebro entra en modo lucha o huida y se enfoca en sobrevivir; por ende, tiene que elegir qué funciones del organismo priorizar y cuáles no.
Como consecuencia de esta reacción, la digestión se ralentiza, lo que favorece la aparición de pesadez, reflujo o náuseas.
Para evitar estas complicaciones, Germán Busch, coordinador de la unidad coronaria del Hospital Universitario Austral, coincide con Hasbani en que la regla de oro es realizar una comida completa y liviana bastante tiempo antes de que empiece a rodar la pelota. El menú ideal debe incluir hidratos de carbono y proteínas magras de fácil digestión, como fideos con aceite de oliva, pechuga de pollo grillada con arroz o un sándwich de pavita en pan francés.
Los sí y los no de la mesa mundialista
Los especialistas sugieren evitar terminantemente las comidas ricas en grasas saturadas como asado, empanadas fritas, pizzas o guisos, así como las bebidas estimulantes (café, bebidas energéticas y alcohol), ya que aumentan los niveles de adrenalina y disparan el cortisol. En su lugar, se recomienda optar por agua o jugos frutales. Para el momento del partido, las opciones de picada ideales son bastoncitos de zanahoria con hummus, pochoclos caseros con poca sal, un puñado de frutos secos o bruschettas con queso Port Salut.
Una vez finalizado el encuentro, la caída de dopamina suele despertar un hambre voraz. Para contener el impulso del atracón, Busch aconseja tomar uno o dos vasos de agua para que el cuerpo no confunda la deshidratación con hambre. Si el menú previo fue pesado, al día siguiente se debe priorizar el consumo de proteínas magras e infusiones digestivas como boldo, menta o manzanilla.
La psiquis del hincha: cómo regular las emociones
El impacto emocional del partido también activa respuestas físicas directas. La neuropsicóloga Karina Carreño señala que un duelo tan decisivo es interpretado por el cerebro como una situación de amenaza: «Aumenta la actividad de la amígdala, se liberan adrenalina y cortisol, el corazón se acelera y los músculos entran en tensión», detalla, explicando que el sistema nervioso se prepara para actuar y no para ser un mero espectador.
Por su parte, Ricardo Corral, médico psiquiatra y presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras, asocia estas reacciones al fuerte sentimiento de identidad patriótica que despierta el torneo. Ante este panorama, los profesionales recomiendan aplicar técnicas de respiración profunda antes del inicio, apartar la vista de la pantalla unos segundos si la tensión es extrema, evitar la sobreexposición a debates en redes sociales y realizar actividad física moderada si el resultado final genera frustración, facilitando así la recuperación del sistema nervioso.

