Presión del FMI: Georgieva viaja al país mientras las calificadoras alertan por un 35% de riesgo de default
La relación entre el Gobierno nacional y los organismos de crédito internacionales ingresa en una etapa de definiciones clave. La directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, tiene previsto viajar a Buenos Aires con un objetivo explícito: forzar modificaciones estructurales en la actual política financiera de la administración de Javier Milei. Este desembarco se produce en un escenario de creciente escepticismo en Wall Street, donde las principales calificadoras de riesgo global mantienen advertencias severas sobre la capacidad de pago del país.
Según los últimos reportes de las agencias de calificación internacional, Argentina enfrenta un 35% de probabilidades de caer en un nuevo default de su deuda soberana. A pesar del optimismo oficial respecto al superávit fiscal y la desaceleración inflacionaria, los analistas externos persisten en un diagnóstico inquietante. La acumulación de reservas netas en el Banco Central y los compromisos de pago para los próximos vencimientos concentran las dudas de los acreedores, quienes exigen definiciones más claras sobre la política cambiaria y monetaria.
Exigencias de Washington y el factor Bessent
El viaje de Georgieva busca acelerar una renegociación del programa vigente, bajo la premisa de que el esquema financiero actual requiere correcciones para garantizar la sostenibilidad a mediano plazo. En este tablero internacional también juega un rol decisivo la postura de Scott Bessent, el designado secretario del Tesoro de los Estados Unidos, cuyas definiciones de política monetaria y arancelaria impactarán de manera directa sobre las economías emergentes y, en particular, sobre el margen de maniobra que el FMI otorgará a la Argentina en las próximas negociaciones.
Tensiones en el núcleo de Balcarce 50
Mientras la agenda económica internacional presiona sobre la Casa Rosada, el frente político interno vuelve a exhibir fisuras en la mesa chica del poder. La histórica disputa de poder entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor estrella, Santiago Caputo, sumó nuevos capítulos de tensión en las últimas horas. Esta interna, lejos de saldarse, amenaza con complejizar la toma de decisiones en un momento donde el Ejecutivo necesita mostrar cohesión interna frente a las exigencias del FMI y las dudas latentes de los mercados financieros internacionales.

