Sociedad

Agua clandestina: la Policía Federal clausuró tres envasadoras ilegales en el Conurbano

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La Policía Federal Argentina (PFA) desbarató una red clandestina de envasado de agua que operaba en tres domicilios particulares del sur del conurbano bonaerense. Las falsas plantas potabilizadoras, ubicadas en los partidos de Lomas de Zamora, Ezeiza y Esteban Echeverría, comercializaban el recurso como apto para el consumo humano, a pesar de funcionar en condiciones de extrema precariedad y sin ningún tipo de control sanitario.

La investigación comenzó a partir de reiteradas denuncias anónimas que alertaron a las autoridades sobre movimientos sospechosos y la presunta actividad ilegal en viviendas residenciales. A partir de estos datos, tomó intervención la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Ezeiza, bajo la órbita de la Superintendencia de Agencias Federales de Investigación de la PFA, que coordinó las tareas de inteligencia para localizar las plantas.

Riesgo ambiental y falta de higiene

Durante los allanamientos simultáneos, los agentes federales contaron con el apoyo técnico de especialistas del Departamento Delitos Ambientales. Los peritos tomaron muestras del agua y realizaron análisis químicos y controles bromatológicos en el lugar. Los resultados confirmaron una «notoria falta de higiene y limpieza» incompatible con el procesamiento de alimentos o bebidas, además de la total ausencia de habilitaciones comerciales o sanitarias oficiales.

El peligro no se limitaba al producto embotellado que se vendía al público. Los investigadores constataron que las envasadoras clandestinas arrojaban sustancias químicas residuales directamente a la vía pública. Esta práctica generó una alerta inmediata entre los especialistas debido a la contaminación del entorno y el riesgo directo para la salud de los vecinos de las zonas afectadas.

Clausura, secuestros y tres imputados

En el caso interviene el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Luis Antonio Armella. Tras recibir las pruebas recolectadas por la fuerza de seguridad, el magistrado ordenó la inmediata clausura de los lugares y la inutilización de todas las maquinarias utilizadas para el filtrado, tratamiento y llenado de los envases.

Como resultado de los procedimientos, el personal policial secuestró 600 bidones plásticos de 20 litros —de los cuales 100 ya se encontraban llenos y listos para su distribución—, tres teléfonos celulares y documentación de interés para el avance de la causa. Por el hecho, dos hombres de 62 años y una mujer de 39 años quedaron imputados por infracción a la Ley de Código Alimentario Argentino (Ley 18.284) y por violación al artículo 172 del Código Penal, quedando a disposición de la Justicia federal.

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