Sociedad

Stefano Marconi Sgroi: el niño de 9 años con el CI más alto del país que diseña autos y es fan de Colapinto

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Stefano Marconi Sgroi, un niño de apenas nueve años residente en Tolosa, La Plata, ha captado la atención nacional no solo por su precoz inteligencia, sino por su sorprendente pasión por el mundo automotriz. Con el coeficiente intelectual más alto registrado en el país, Stefano, que acaba de pasar a cuarto grado, sueña con la Fórmula 1 y ya está inmerso en el diseño de sus propios vehículos.

El joven talento visitó LN+ para compartir detalles de su vida y sus proyectos. “Ser piloto de Fórmula 1 sería un gran sueño para mí”, explicó a LA NACION, revelando además que está trabajando en el diseño de una bicicleta para Franco Colapinto, el piloto argentino que correrá este fin de semana en el Gran Premio de Austria.

“Comencé a hablar a los siete meses y a los dos años ya leía”

Así se presentó Sgroi, quien añadió: “Siempre tuve la idea de hacer un auto propio”. Su historia de precocidad se remonta a sus primeros años, mostrando un desarrollo cognitivo excepcional desde muy pequeño.

Un fanatismo sobre ruedas y un auto propio en gestación

La fascinación de Stefano por los autos va más allá de la admiración. El niño prodigio está trabajando activamente en la maqueta de un automóvil de su autoría. “Desde hace un tiempo estoy trabajando en la maqueta de un auto propio, basado en el modelo Escarabajo de Volkswagen”, detalló. Su visión para el vehículo es ambiciosa y técnica: “Va a estar diseñado íntegramente con materiales de fibra de carbono y va a tener el motor trasero, para nivelar el peso del auto”.

Según sus estimaciones, este complejo proyecto “va a estar terminado en diez meses”. Al hablar de sus preferencias automotrices, Stefano muestra un claro criterio: “Yo soy muy de las marcas alemanas. Pero si tengo que elegir entre Ford y Chevrolet, me quedo con Ford, por confiabilidad”.

El joven también se metió de lleno en el debate entre autos eléctricos y a combustión, con una postura firme y argumentada. “El eléctrico contamina más, porque para sacar el litio rompen todas las minas de litio, es decir, rompen la mitad del mundo. Además, si chocás un eléctrico, explota”, sostuvo. Respecto a la durabilidad, añadió: “Si tomamos como ejemplo la batería, en un auto eléctrico te pueden durar entre cinco y diez años. En cambio, en los autos de combustión, la tenés para toda la vida”.

La escuela y otros intereses

A pesar de su intelecto superior, Stefano disfruta de la vida escolar, aunque con matices. Indicó que le gusta ir a la escuela “porque ahí charlo con mis amigos”, pero confesó que “el colegio, en general, me aburre”.

Sus materias favoritas reflejan su perfil: “Las materias que más me gustan son matemáticas, plástica y educación física. En Lengua también me va bien”. Entre sus próximos desafíos académicos, puntualizó: “Tengo que aprender inglés, porque es el idioma que se habla en todo el mundo”.

En su tiempo libre, Stefano equilibra sus pasiones intelectuales con actividades físicas, practicando básquet y taekwondo. Finalmente, en una declaración que denota su personalidad, concluyó: “Yo con la política no tengo nada que ver”.

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