Cecilia Rikap advierte: «Discutir la soberanía digital es discutir qué democracia queremos»
La economista argentina Cecilia Rikap ha encendido la alarma sobre los riesgos de la era digital con la publicación de su nuevo libro, Teoría de la dependencia digital. En una declaración contundente, Rikap afirmó que «discutir la soberanía digital es discutir qué democracia queremos», posicionando el debate tecnológico en el centro de la discusión política y social contemporánea.
La obra de Rikap aborda cómo corporaciones como Google, herramientas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT, y empresas de análisis de datos como Palantir, están configurando un escenario donde tanto individuos como naciones se vuelven cada vez más dependientes de su tecnología y sus servicios. Esta dependencia, según la autora, trasciende el ámbito meramente técnico para impactar directamente en la autonomía y la capacidad de decisión de los estados y sus ciudadanos.
La tecnología como nueva forma de subordinación
El libro de Rikap profundiza en la idea de que el avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) y la consolidación de mega corporaciones tecnológicas no solo ofrecen herramientas y soluciones, sino que también imponen un nuevo tipo de subordinación. Esta no se manifiesta a través de la fuerza militar o el control territorial tradicional, sino mediante la monopolización de datos, algoritmos y plataformas que se han vuelto esenciales para el funcionamiento de la economía, la política y la vida cotidiana.
La «Teoría de la dependencia digital» invita a reflexionar sobre las implicancias de ceder el control de infraestructuras críticas y de la información a un puñado de actores privados globales. La economista postula que esta situación plantea interrogantes fundamentales sobre la capacidad de los países para tomar decisiones soberanas en áreas clave como la seguridad, la economía, la educación y la salud, todas ellas cada vez más mediadas por tecnologías desarrolladas y controladas externamente.
Implicancias para la democracia
La tesis central de Rikap sugiere que la falta de soberanía digital se traduce directamente en una merma de la calidad democrática. Si los datos que alimentan las políticas públicas, las herramientas que informan las decisiones electorales o las plataformas que articulan el debate público están bajo el dominio de entidades extranjeras o algoritmos opacos, la capacidad de los ciudadanos para participar de manera informada y de los gobiernos para actuar en función de los intereses nacionales se ve comprometida. La discusión sobre quién controla la tecnología y los datos se convierte, entonces, en una discusión sobre el poder y la autodeterminación en el siglo XXI.

