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Serú Girán revivido: David Lebón y Pedro Aznar brillaron en el Movistar Arena

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“Están tocando aquella canción que no es mi canción”. La frase del clásico “En la vereda del sol” de Serú Girán, grupo fundado por Charly García en 1978 junto a David Lebón, Oscar Moro y Pedro Aznar, se resignificó el viernes en el Movistar Arena. Allí, aquella canción “sí” fue la de todos y cada uno de los asistentes que colmaron el estadio para presenciar la versión actual de Serú Girán, encabezada por Aznar y Lebón.

Con Charly García alejado de los escenarios por problemas de salud y la ausencia de Oscar Moro, Lebón y Aznar se atrevieron a evocar el espíritu del grupo, diseñando un concierto destinado a revivir emociones que fueron muy sentidas en tiempos pasados. El espectáculo, calificado de “excelente” por la crítica, se distancia de un mero show de nostalgia, a pesar de incluir todos los grandes éxitos y otros ingredientes distintivos.

Un concierto con factura impecable

La clave de este regreso radica en el carácter concertante del repertorio, la excelente factura de las canciones y la soberbia interpretación. Detrás de Lebón y Aznar, una banda impecable acompaña la propuesta, integrada por Federico Arreysegor (teclados y voces), Fernando Cosenza (guitarras), Matías Sabagh (batería) y Fermín Ferraris (teclados).

Pedro Aznar se erige como el timonel del proyecto, entregando las notas justas y precisas con su bajo, y asumiendo un rol protagónico al interpretar temas como “Canción de Alicia en el país”. La voz de David Lebón, a sus 74 años, suena con decoro, mientras sus dedos sobre las seis cuerdas de la guitarra conservan la afilada destreza y el temperamento que siempre lo caracterizaron. Si las composiciones de Lebón aportan la buena vibra y las de Aznar la reflexión, el cancionero de García funciona como un Aleph borgeano, disparándose en múltiples direcciones y construyendo un círculo virtuoso.

El concierto se narra por sí mismo, desde el momento en que los protagonistas suben al escenario con un par de guitarras acústicas. Temas como “La grasa de las capitales” (con solo su intro magníficamente amalgamada con “Frecuencia modulada”), “El mendigo en el andén” (un adagio con sus partes B y C, dinámicas y cambios rítmicos), y “Canción de Alicia en el país” (una declamación dramatúrgica con un sutil cambio de letra, estrenado por Aznar el año pasado en el Quilmes Rock), demuestran la riqueza del repertorio.

Un viaje musical por el universo Serú Girán

El recorrido musical incluyó “Perro andaluz”, la canción de amor con puñales; “Nos veremos otra vez”, del Serú del regreso a finales de 1992; “Si me das tu amor”, el slow-tempo de la noche; y “Cinema verité”, un guion cinematográfico hecho canción perfecta o mini composición sinfónica programática. “Desarma y sangra” se manifestó como música de cámara pura, con un instrumento solista y un acompañamiento que se suma al final.

“Noche de perros” destacó por el lirismo absoluto del bajo de Aznar, el desgarro en las notas más agudas de Lebón y la desolación en sus versos. “San Francisco y el lobo” trajo la fábula de la inhumanización y “Viernes 3 a.m.” cerró la tríada de desolación, sonando una detrás de la otra. Cada canción de Serú Girán se manifiesta como una entidad autónoma, pero juntas constituyen un corpus sin fisuras, capaz de expresar una complejidad y cercanía, cargada de matices y texturas.

“¿Les está gustando? Necesito sinceridad», decía Lebón en el debut de esta serie de conciertos en el Movistar Arena, para certificar su noche perfecta. “Hacer este trabajo con Pedro fue hermosísimo. Y siempre adentro nuestro estaban ustedes. (…) Han pasado muchas cosas desde que nací. Me pasó de todo, pero nunca me imaginé que a los 74 iba a llenar estadios”.

El emotivo concierto también tuvo un momento para recordar a Oscar Moro, a través de la participación de su hijo Juan Moro, quien se sentó en la batería para un par de temas finales. El repertorio se completó con hits irrepetibles que, a pesar de pertenecer a diferentes épocas y tendencias compositivas, formaron un todo armónico: “Esperando nacer”, “Mundo agradable”, “¿Cuánto tiempo más llevará?”, “No llores por mi Argentina”, “Peperina” y la infaltable “Seminare”, como último bis.

La dupla Lebón-Aznar tiene por delante otros cuatro conciertos en el Movistar Arena hasta septiembre (uno por mes), además de actuaciones programadas en Córdoba, Rosario, Mendoza, Mar del Plata, Montevideo, La Plata, Salta, Tucumán, Neuquén y Bahía Blanca.

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