Sociedad

Un petit hotel de la familia Belgrano en Recoleta reabre como café de especialidad

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Un histórico petit hotel de Recoleta, que data de 1907 y que en su momento perteneció a descendientes de Manuel Belgrano, ha sido completamente restaurado y reabierto al público. Tras años de abandono, el inmueble se transformó en Estación 392, un original café de especialidad inspirado en una estación de tren, que convive con una agencia de publicidad, una plataforma digital y una sala de grabación.

La iniciativa fue impulsada por Ariel Traverso, dueño de la agencia A-Train, quien buscaba expandir sus operaciones y se encontró con esta joya arquitectónica. El edificio, ubicado en Arenales 2016, en el límite entre Recoleta y Barrio Norte, estaba en ruinas y requirió una puesta en valor integral.

Un viaje al pasado en pleno Buenos Aires

La antigua casona de tres pisos, de estilo francés, es un testimonio de la Belle Époque porteña, cuando Buenos Aires adoptaba influencias europeas en su arquitectura. Se conservan elementos originales como pisos dameros, otros de madera y granito, mármoles, carpinterías de cedro, herrería artesanal, molduras, mampostería, escaleras y hasta un pequeño ascensor de madera.

La historia oral del lugar sugiere que fue la residencia de una “querida” de un pariente de Manuel Belgrano, mientras su familia principal vivía en una casa gemela cercana. A lo largo de las décadas, el edificio también albergó oficinas de la prepaga Omint y el atelier de la diseñadora Verónica de la Canal, antes de caer en un abandono de cinco años.

La restauración, a cargo del arquitecto Nicolás Guglielmero, implicó reconstruir más del 70% del inmueble. El objetivo fue mantener la esencia de su arquitectura de inspiración europea, importando materiales para replicar el lujo de principios del siglo XX. Durante los trabajos, se encontraron cartas y documentos de la época, así como pequeñas habitaciones selladas que pertenecían al sector de servicio doméstico.

La fachada fue completamente restaurada, y se amplió una ventana para dar más luz al espacio del café. La imponente escalera principal de mármol con verjas de hierro fundido y los vitrales originales que adornan cada piso y el techo son algunas de las atracciones que se lograron rescatar y hoy lucen en perfecto estado.

De la publicidad al café: la visión de Ariel Traverso

Ariel Traverso, sin experiencia previa en gastronomía, decidió embarcarse en la aventura de abrir un café de especialidad. El nombre Estación 392 es un homenaje a su abuelo Néstor, maquinista de tren que hacía el recorrido Retiro-Rosario. Traverso conecta esta elección con su pasión por los trenes, incluso reflejada en el nombre de su agencia, A-Train.

El publicista reveló que la Estación 392 era el número asignado a la estación de Pehuajó, un lugar con recuerdos de su niñez. Además, adelantó que planea abrir dos nuevas sucursales este año: la Estación 393 en Cerviño y Lafinur en julio, y la 394 frente al viejo Tiro Federal en septiembre.

Hallazgos y el café más exclusivo del mundo

Durante la restauración, el arquitecto Guglielmero descubrió una pequeña habitación bloqueada que guardaba documentos y cartas de los descendientes de Manuel Belgrano. Aunque se intentó que el edificio fuera declarado patrimonio histórico, no se contó con la documentación necesaria. Traverso relata que, según la historia, la casa era de una amante de un pariente de Belgrano, cuya familia vivía en un edificio gemelo en Riobamba y Arenales, hoy parte de la Universidad de San Andrés.

En cuanto a la propuesta gastronómica, Estación 392 ofrece 19 tipos de café, incluyendo una rareza que lo distingue en América Latina: el kopi luwak. Este café, considerado el más caro del mundo, proviene de Indonesia y su particular proceso de elaboración implica la digestión parcial de los granos por la civeta de las palmeras, un pequeño mamífero. Una taza de kopi luwak tiene un valor de 52 dólares, mientras que el kilo supera los 1000 dólares.

El café Estación 392 se encuentra en Arenales 2016, Recoleta, y abre todos los días de 8 a 20 horas, ofreciendo una experiencia única que combina historia, arquitectura y alta gastronomía.

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