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Inviolabilidad de la Propiedad: La Iglesia cuestiona la ley Sturzenegger y alerta por tierras e inquilinos

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La Iglesia Católica argentina manifestó su “profunda preocupación” y fuertes críticas al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, impulsado por el Gobierno y en tratamiento en el Senado. A través de una carta abierta a los legisladores, la institución cuestionó la iniciativa por considerar que debilita el rol del Estado, favorece intereses privados sobre el bien común y atenta contra la soberanía nacional, especialmente en lo que respecta a la compra de tierras por parte de extranjeros y la protección de recursos naturales.

El pronunciamiento, emitido de manera conjunta por Cáritas, el Área de Ecología Integral de la Comisión de Pastoral Social y la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen, subraya la necesidad de que los legisladores prioricen “el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares”. Además de las objeciones sobre la propiedad de la tierra, los obispos pidieron que se favorezca el acceso a la vivienda para familias vulnerables, a través de un “marco jurídico razonable” para los alquileres.

Las críticas al proyecto de Federico Sturzenegger

El proyecto de ley, impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, busca “eliminar restricciones que limitan el contenido esencial del derecho de propiedad” y fortalecer la seguridad jurídica. La iniciativa propone cambios en el régimen de expropiaciones, en los procesos de desalojos y reformas en legislaciones clave como la de tierras rurales y la de manejo del fuego.

Sin embargo, la Iglesia sostiene que la propuesta “debilita la potestad del Estado, en sus distintos niveles, para gestionar el uso del territorio, planificar obras públicas y proteger el interés comunitario, sobre todo a los más vulnerables, frente a intereses privados, tanto locales como extranjeros”. En este sentido, la declaración episcopal, titulada “La tierra: madre, hermana y bien común”, advierte sobre varios puntos considerados “alarmantes”:

“Este proyecto, entre otras cosas, deja sin efecto las limitaciones vigentes para la compra de tierra por parte de extranjeros -personas físicas o empresas- y, en particular, la posibilidad ilimitada de acceder a aquellas ligadas a reservas de agua y otros bienes naturales.”

Otro de los aspectos fuertemente cuestionados es la habilitación para la utilización inmediata de tierras afectadas por incendios, una práctica que hasta ahora estaba restringida. La Iglesia considera que esta medida “atenta contra la soberanía de nuestra tierra, de nuestros alimentos, de nuestros bienes comunes y el derecho de los pueblos de autodeterminarse”.

Fundamentos y citas papales

Para fundamentar su postura, la Iglesia argentina recurre a encíclicas papales. Cita fragmentos de la reciente Magnifica humanitas, del papa León XIV, y de Laudato si, presentada en 2015 por Francisco. La referencia a León XIV es significativa, considerando que el presidente Javier Milei ha expresado su deseo de que el Sumo Pontífice visite el país.

La declaración episcopal enfatiza el “principio del destino universal de los bienes”, recordando que “los bienes de la tierra -el suelo, el agua, el aire y los recursos naturales- han sido dados por Dios a toda la familia humana para sostener la vida de todos, hoy y en las futuras generaciones, y que toda persona tiene un derecho originario al uso de dichos bienes”. En este sentido, los obispos afirman que “la tierra no es una mercancía, ni un simple recurso económico”, sino “nuestra hermana y nuestra madre, porque nos sostiene, nos alimenta y nos cobija”, en línea con lo expresado por el papa Francisco.

La Iglesia también enlaza el proyecto de ley con la problemática habitacional, señalando que “muchos no poseen vivienda propia y tienen que alquilar”. Por ello, insiste en la importancia de “favorecer el acceso a la vivienda, como necesidad primaria para tantas familias, dando un marco jurídico razonable a los alquileres que sea justo tanto para propietarios como para inquilinos”.

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