Economías regionales: Coninagro alerta por la crisis en la mayoría de las producciones, con una leve mejora en la papa
La mayoría de las economías regionales en Argentina continúan atravesando una situación crítica, según el último informe mensual de Coninagro. El monitoreo, denominado Semáforo de las Economías Regionales, que evalúa 19 actividades productivas clave, detectó que 8 de ellas se encuentran en crisis (rojo), 7 en un contexto de estancamiento (amarillo) y solo 4 muestran crecimiento (verde).
Desde la entidad agropecuaria explicaron que el principal problema radica en el componente de negocio. Los precios que reciben los productores se mantuvieron estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esta dinámica erosiona la rentabilidad y dificulta la recuperación de las actividades afectadas.
Panorama de las actividades en crisis y estancamiento
Las producciones que permanecen en situación crítica, en algunos casos por más de un año, incluyen la yerba mate, el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, el maní, la leche y la mandioca. Estos sectores enfrentan un deterioro constante en su rentabilidad, lo que complica su sostenibilidad a mediano y largo plazo.
Por su parte, en la categoría de estancamiento (amarillo) se encuentran la actividad forestal, el tabaco, los cítricos dulces, las peras y manzanas, las aves y los porcinos. A estos se incorporó este mes la papa. En estos sectores, los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica, y los costos continuaron elevados. Esta combinación de factores deriva en períodos de recuperación prolongados y dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
La papa: una luz de esperanza en el centro del país
La principal novedad del informe de Coninagro fue la leve mejora en la producción de papa, que logró pasar de la categoría de crisis (rojo) a la de estancamiento (amarillo). Según el detalle del informe, en abril, el valor al productor se ubicó un 65% por encima del registrado un año atrás y mostró una mejora del 10% respecto de marzo.
Esta recuperación se explica en gran medida por una reducción en la oferta. Tras una campaña 2024/25 marcada por una fuerte sobreoferta que deprimió los precios de mercado, la campaña actual comenzó con una disminución del 12% en la superficie sembrada, que se ubicó en 33.722 hectáreas. Esta menor área implantada derivó en una reducción de la oferta, factor clave que explica la mejora de precios observada desde comienzos de 2026, según el estudio.
Sectores en crecimiento
Finalmente, las actividades que muestran un crecimiento (verde) son la producción de bovinos, ovinos, granos y miel. En estos sectores, Coninagro observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. Sin embargo, se mantiene una alerta en el caso de los granos debido a la disparada de precios de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil, que podrían impactar en la rentabilidad futura.

