Enriquecimiento ilícito: Adorni se recluye y se enfoca en su informe ante el Senado, sin interpelación a la vista
Manuel Adorni, jefe de Gabinete, pasó el fin de semana largo recluido junto a su familia, enfocado en la preparación del informe de gestión que debe presentar ante el Senado. Pese a los pedidos de interpelación que comenzarán a discutirse en comisión este miércoles, en su entorno descartan que prospere una eventual moción de censura para removerlo del cargo. “Eso no va a prosperar”, indicaron a LA NACION fuentes cercanas al ministro coordinador.
La situación de Adorni se complica tras admitir que no declaró ahorros por al menos U$S 500.000, en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y posibles dádivas. El caso, que involucra al juez Ariel Lijo y al fiscal Gerardo Pollicita, comenzó en marzo último y se centra en el crecimiento patrimonial del funcionario.
A pesar del respaldo público del presidente Javier Milei y su hermana, la secretaria general Karina Milei, las derivaciones políticas y judiciales del caso mantienen a Adorni en el centro de la polémica. “Está bien, enfocado en lo que viene: informe de gestión en el Senado y ministerios”, definieron desde su círculo cercano. El informe está previsto para el 2 de julio, y el oficialismo espera que sirva para “dar vuelta la página”, aunque reconocen que no será fácil.
“Cada vez que pensamos que la espuma bajaba, volvió a subir”, es una frase recurrente dentro del Gobierno, reflejando el persistente impacto del escándalo. La falta de respaldo público de los ministros, incluso después de que Adorni justificara sus movimientos patrimoniales por ahorros “en negro” en una entrevista con LN+, ha exacerbado el malestar interno. La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, ha manifestado su disconformidad.
Repercusiones y apoyo limitado
La defensa pública de Adorni se ha limitado a figuras como el cineasta Santiago Oría y la diputada Lilia Lemoine, cuyos mensajes fueron compartidos por el propio presidente Milei. Quienes vieron a Adorni en los últimos días lo notaron “cansado” después de tres meses de controversia, aunque aseguran que no se desconectó de la repercusión de su entrevista. Su actividad en redes sociales ha decrecido, con su último posteo en X anunciando modificaciones para personas con discapacidad y, antes de eso, compartiendo un mensaje de Karina Milei sobre la mesa política, marcada por la incomodidad entre Bullrich y Adorni.
El jefe de Gabinete avanzará con su informe de gestión junto a su hombre de confianza, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. A diferencia de su presentación en Diputados el 29 de abril, no se espera un despliegue con la presencia de Milei, Karina Milei y gran parte del Gabinete en los palcos.
La investigación judicial
Las primeras sospechas sobre el patrimonio de Adorni surgieron tras un vuelo privado a Punta del Este con su familia, que puso en foco su nivel de vida frente a sus ingresos moderados en el Gobierno. La investigación de Pollicita y Lijo busca el origen de los fondos que Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, utilizaron para solventar gastos.
En el expediente judicial hay distintos registros de prueba que acreditan gastos por un total de US$408.662 y deudas por US$335.000, de acuerdo con la conversión que hizo LA NACION en función de la fecha de las operaciones. A eso habría que añadirle los $85.000.000 de consumos con tarjeta de crédito durante 2025.
La rectificación de la declaración jurada de Adorni intentaría explicar movimientos como los US$30.000 para la compra de un departamento en Caballito en noviembre de 2025 (más una hipoteca de US$200.000), la deuda con dos jubiladas que financiaron más del 80% de la operación, un supuesto acuerdo por fuera de escritura por US$65.000, posibles cancelaciones parciales de una hipoteca anterior y las reformas en la propiedad de Indio Cua, que según el contratista Matías Tabar, habrían ascendido a US$245.000.

