Jubilación mínima: un bono congelado dejó haberes $245.000 por debajo de la inflación en junio
Los jubilados que perciben el haber mínimo sufrieron en junio una pérdida de $244.991 debido al congelamiento del bono compensatorio de $70.000. Este refuerzo, que no se actualiza desde marzo de 2024 y no está integrado al haber mensual, generó una brecha considerable frente a la inflación y la actualización del resto de las jubilaciones.
El cálculo de la merma es directo: si el bono se hubiera ajustado en la misma proporción que los demás haberes, en junio debería haber ascendido a $209.994. Esto implica una diferencia de $139.994 respecto al monto efectivamente percibido. A esta cifra se suma el impacto en el medio aguinaldo, que equivale al 50% del mejor haber del semestre sin considerar el bono. De haberse integrado y actualizado el refuerzo, el aguinaldo debería haber incluido $104.997 adicionales. La suma de ambas pérdidas arroja el total de $244.991.
El impacto del congelamiento y la erosión del poder de compra
Para quienes perciben el haber mínimo más el bono, el reajuste de la primera mitad de 2024 resulta inferior a la inflación. Mientras el haber nominal pasó de $410.879,59 a $473.317,99, lo que representa una suba del 15,2%, la inflación estimada por el INDEC para el mismo período se ubicaría entre el 17% y el 18%. Esta diferencia evidencia la pérdida de poder adquisitivo, agravada por el bono estancado.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), liderado por Hernán Letcher, destacó que el bono compensatorio, que alcanza al 70% de los jubilados, se mantiene en $70.000 desde marzo de 2024. Esto provocó una licuación constante de su capacidad de compra. Según CEPA, mientras los haberes se incrementaron un 200% entre marzo de 2024 y junio de 2024, la jubilación mínima con bono incluido solo aumentó un 132%. Si el bono se hubiera actualizado proporcionalmente, debería haber triplicado su valor actual, llegando a $209.994 en junio.
La consultora también señaló que en el trimestre marzo-mayo de 2024, el poder de compra de las jubilaciones sin bono se ubicó un 2,5% por debajo del último trimestre del gobierno anterior, mientras que para las que sí reciben el bono la caída fue del 18,9%. Esta metodología de comparación trimestral es crucial, dada la dinámica de actualización de la fórmula previsional anterior.
La situación se replica en las Pensiones No Contributivas (PNC), que equivalen al 70% del haber mínimo más el bono, y en la Pensión Universal al Adulto Mayor (PUAM), que representa el 80% del haber mínimo más el bono. En todos estos casos, el ingreso total resulta inferior al incremento de los precios debido al bono congelado, impactando negativamente en la capacidad de compra de millones de beneficiarios.

