Subsidios energéticos: el Gobierno ratifica la meta de ajuste con tarifas más altas para usuarios
El Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Energía, ratificó su compromiso de reducir los subsidios energéticos al equivalente del 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI) para finales de este año. La defensa oficial surge en respuesta a informes privados que alertaron sobre un significativo aumento de las subvenciones estatales durante el inicio de 2026, una situación que, según las autoridades, se corregirá con un mayor porcentaje del costo de la energía a cargo de los usuarios.
La aclaración oficial llega luego de que diversos relevamientos, como el de la consultora Economía y Energía, estimaran que los subsidios energéticos alcanzaron los US$1240 millones en el primer cuatrimestre, lo que representa un incremento interanual del 105%. Sin embargo, desde la Secretaría de Energía sostienen que esta comparación no refleja la evolución real de las erogaciones, atribuyendo parte del aumento a cuestiones contables y estacionales.
La explicación oficial: un adelanto contable y la «película anual»
Fuentes de la Secretaría de Energía explicaron a LA NACION que la cifra de US$1240 millones incluye un movimiento extraordinario de US$111 millones transferidos a Cammesa en diciembre de 2024, destinados a cubrir obligaciones de enero de 2025. Este adelanto, según las autoridades, redujo artificialmente las necesidades de financiamiento registradas en los primeros meses de 2025 y amplificó la variación interanual.
“Estaban holgados en la caja, por eso hicieron ese adelanto”, señalaron las fuentes consultadas.
Con este ajuste, el gasto del primer cuatrimestre de 2025 ascendería de US$583 millones a US$694 millones, lo que, si bien sigue siendo un aumento respecto al año anterior, reduce la suba interanual del 109% al 76%. Para el Gobierno, esta diferencia no altera el diagnóstico de que las transferencias crecieron, pero sí modifica la magnitud del fenómeno, y la trayectoria anual es consistente con la meta fiscal.
“La foto mensual no es la película anual”, resumieron desde el área, indicando que factores puntuales de los primeros meses del año no anticipan el resultado final de 2026. Entre ellos, mencionan el costo de abastecimiento eléctrico afectado por la implementación de la Resolución 400, que modificó el esquema de contratación y abrió el mercado a acuerdos privados.
Mayor cobertura tarifaria y menos beneficiarios de subsidios
La principal defensa oficial se centra en la evolución de la cobertura tarifaria. Los cuadros elaborados por la Secretaría de Energía proyectan que los usuarios residenciales financiarán una proporción mayor del costo de abastecimiento eléctrico. La cobertura promedio pasaría del 44% en 2024 al 54% en 2025 y alcanzaría el 64% en 2026. En el conjunto del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), la proyección para este año es del 79%, frente al 63% de 2024 y el 76% de 2025.
Esta reducción del peso de los subsidios se complementa con la disminución sostenida de beneficiarios. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, más de 2,1 millones de hogares dejaron de recibir subsidios eléctricos y cerca de 900.000 perdieron la asistencia en el servicio de gas natural por redes. Este recorte fue acompañado por una depuración de padrones y la implementación del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) a principios de 2026, que reemplazó la segmentación por ingresos vigente desde 2022.
Los cálculos oficiales indican que los subsidios energéticos pasaron de representar alrededor del 1,4% del PBI al inicio de la gestión a niveles cercanos al 0,6%, lo que implica una reducción acumulada de más de US$5600 millones anuales.
Factores estacionales y coyunturales
El Gobierno reconoce que durante los meses de invierno la cobertura tarifaria suele deteriorarse por razones estacionales, como el mayor uso de gas natural licuado (GNL) importado, que es considerablemente más caro que el gas local. A esto se suma el régimen de Zona Fría, que amplía los descuentos tarifarios para millones de usuarios y que el Congreso está próximo a limitar en cantidad de beneficiarios. Ambos factores, según Energía, presionan transitoriamente sobre los subsidios, pero no modifican la trayectoria anual.
Asimismo, las autoridades señalaron que la volatilidad generada por la guerra en Medio Oriente agregó presión sobre los precios internacionales de la energía y elevó los costos de abastecimiento, aunque consideran que se trata de un fenómeno coyuntural.
En cuanto a las facturas, los hogares sin subsidios pagaron un promedio de $58.239 mensuales por electricidad en el primer cuatrimestre, mientras que los usuarios con subsidios abonaron $43.218 mensuales. En gas natural, los usuarios sin subsidio pagaron $50.995 por mes, y los hogares con subsidio $40.482 mensuales.

