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Empleo registrado: el sector privado perdió casi 200.000 puestos desde la asunción de Milei

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Los asalariados del sector privado sufrieron la mayor contracción en el mercado laboral formal desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. Según registros de la Secretaría de Trabajo, el número de trabajadores en esta categoría se redujo en 197.359, pasando de 6.385.764 en noviembre de 2023 a 6.188.405 puestos declarados en la Seguridad Social en marzo de 2026.

Esta significativa pérdida de empleos se atribuye a desvinculaciones y cesantías que impactaron principalmente en empresas medianas y grandes, abarcando sectores clave como la industria, la construcción y el comercio. El informe oficial destaca que la industria fue la rama más golpeada, con una caída de 78.181 puestos, alcanzando un nivel similar al registrado en agosto de 2022.

Impacto en otros sectores y el avance del monotributo

La contracción del empleo registrado no se limitó al sector privado. El sector público también experimentó una disminución, aunque de menor magnitud en términos absolutos, perdiendo 119.183 empleados, al pasar de 3.484.305 a 3.365.122. En el ámbito de las casas particulares, la reducción fue de 22.650 puestos, descendiendo de 464.504 a 441.854.

En contraste con la caída del empleo asalariado, los aportantes al monotributo mostraron un notable incremento de 163.542, pasando de 2.037.762 a 2.200.304. Este aumento es interpretado como un reflejo del pasaje y la contratación de trabajadores bajo esta modalidad independiente, lo que sugiere una precarización o flexibilización de las relaciones laborales. Los aportantes al régimen de autónomos, por su parte, crecieron apenas en 6.393 personas.

Trayectoria descendente y heterogeneidad sectorial

El Informe de Trabajo detalla que la tendencia descendente del empleo asalariado formal en el sector privado comenzó en septiembre de 2023. La caída fue particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024, para luego moderarse y estabilizarse hacia la segunda mitad de ese año. Si bien hubo una “recuperación moderada” entre octubre y diciembre de 2024, que permitió “recuperar parcialmente las pérdidas acumuladas”, la situación volvió a complicarse.

Durante los primeros meses de 2025, el empleo “permaneció prácticamente sin variaciones” y, a partir de junio de ese año, retomó una trayectoria descendente. Esta nueva fase contractiva se extendió durante el segundo semestre de 2025 (a un ritmo promedio mensual del -0,2%) y continuó durante el primer trimestre de 2026, aunque con una intensidad “algo más moderada” (-0,1% promedio mensual). De esta forma, el empleo privado registrado se contrajo durante los diez meses transcurridos entre junio de 2025 y marzo de 2026.

En marzo y abril de 2026, el informe subraya que “la retracción del empleo asalariado se encuadra en un comportamiento sectorial marcadamente heterogéneo”. Las ramas de actividad con caídas concentran una proporción mayor del empleo que aquellas en expansión. Solo tres sectores vinculados a la producción primaria (minas y canteras; pesca; y agricultura, ganadería y silvicultura) expandieron sus dotaciones de personal, pero representan apenas el 7% del empleo asalariado registrado total. En contraposición, los cuatro sectores que evidenciaron caídas relevantes en marzo de 2026 (industria, transporte, comercio e intermediación financiera) concentran el 49% de la masa asalariada formal.

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