Fricciones en el Gobierno: Bullrich se diferencia de Milei y Karina reacciona por nombramientos judiciales
En medio de una nueva “fuga hacia adelante” emprendida por el presidente Javier Milei para justificar los efectos negativos de su programa de gobierno, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, emerge con un perfil que, si bien no propone un rumbo distinto, sí sugiere un cambio en la forma de transitarlo. Esta diferenciación genera fricciones internas en el oficialismo y expone tensiones en la cúpula del poder.
La postura de Bullrich se da en un escenario económico complejo, donde el Indec confirmó la caída en abril de la actividad manufacturera y de la construcción, sectores clave para el empleo intensivo. Un informe de la Universidad de San Andrés (UdeSa) de junio muestra que la imagen positiva de Bullrich (38%) supera la de Milei (33%), cuya aprobación gubernamental (35%) se ubica por debajo de la de Mauricio Macri en su tercer año de mandato. La falta de empleo (40%) es señalada como el principal problema, por encima de la corrupción (34%) y los bajos salarios (33%).
La reacción de Karina Milei y la disputa por la Justicia
Este panorama desfavorable sirvió de catalizador para la reacción de Karina Milei, hermana del Presidente, quien no tardó en manifestarse en contra de Bullrich. La intervención de Santiago Caputo, influyente asesor presidencial, fue clave para acortar los tiempos de esta disputa. Se le atribuye a Caputo haber advertido sobre la propuesta de designar a Verónica Michelli en el TOC N°3 de La Plata, un movimiento que la hermana del Presidente consideró una fisura en la custodia del personalismo de Milei. Michelli, cuñada de Hugo Alconada Mon, fue sugerida al Presidente por Juan Bautista Mahiques, actual ministro de Justicia.
La designación de Mahiques en el Ministerio de Justicia trastocó los planes de Caputo, quien buscaba moldear un Poder Judicial a su semejanza, con el auxilio del juez Ariel Lijo. Las 250 vacantes en la Justicia son el foco de este conflicto entre Karina Milei y Caputo. La hermana del Presidente, con habilidad, logró enturbiar la relación de Bullrich con los bloques afines al oficialismo que habían avalado a Michelli, repartiendo los costos del intento de retirar su pliego del Senado.
Lijo, Mahiques y la batalla por la Procuración
La disputa por la Procuración General de la Nación es la batalla final de estas escaramuzas. Lijo y Mahiques, ambos integrantes de la delegación oficial que expondrá ante el GAFI en Francia la próxima semana, no desaprovecharán la oportunidad de abordar esta contienda en París. Lijo, quien controla causas sensibles donde se investiga el patrimonio de Manuel Adorni y supuestos sobornos en los casos Libra y Andis (donde Karina Milei aparece aludida), es una figura central en este entramado.
El rumor, negado oficialmente, sugiere que Mahiques tiene como prioridad desvincular a Karina Milei de esas causas. Sin embargo, Lijo enfrenta sus propias sombras en Comodoro Py, con una leyenda tramada para perjudicarlo, deslegitimada incluso por fuego amigo. Un ejemplo es la negativa de la jueza María Servini a cederle la causa donde el fiscal Carlos Stornelli investiga si bancos y cuevas se apropiaron de mil millones de dólares del Banco Central durante el cepo, con la intervención de la banda de “Chocolate” Rigau.
Intrigas judiciales y el futuro político de Kicillof y Massa
La rebelión de Servini, quien debía subordinarse a Lijo, comenzó cuando la jueza volvió a frecuentar a Jaime Stiuso, generando otra interferencia en el complejo equilibrio de la justicia federal. La jueza denunció por acoso a Federico Villena, con quien mantuvo una amistad de 20 años, y pidió que su demanda se anexe a la que tiene Martínez de Giorgi contra Villena por supuesto espionaje ilegal durante el gobierno de Macri. Estas causas, paralizadas desde 2023, buscan acumular pruebas para destituir a Villena, cuya jurisdicción en Lomas de Zamora abarca la Tercera Sección Electoral y el aeropuerto de Ezeiza.
La pregunta que varios se hacen en Tribunales es en qué bando se alineará Álvarez Ponte si la conjura de Servini y Stiuso en contra de Lijo es algo más que una fabulación trasnochada.
Mientras tanto, en la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof busca postergar hasta fin de año decisiones clave como el desdoblamiento electoral, la reelección indefinida de intendentes y la designación de tres jueces en la Corte, factores que representan una fuente de poder crucial al final de su mandato. Las vacantes en la Corte también inquietan a Sergio Massa, quien no tiene garantizada una para su sector. Los nombres que se barajan para ocupar estos cargos reflejan los acuerdos y tensiones entre distintas fuerzas políticas.
En este intrincado tablero, la figura de Patricia Bullrich se perfila como una alternativa no peronista, en caso de que la reelección de Milei se complique, incluso a costa de generar fricciones en el seno del propio gobierno.

