Construcción: Camarco admite el rumbo, pero advierte por «muy difícil» situación y 90.000 despidos
La Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) cerró su cumbre anual con un balance que, si bien evitó cuestionar el rumbo macroeconómico del Gobierno, puso de manifiesto la alarmante situación que atraviesa el sector. Gustavo Weiss, presidente de la entidad, describió un panorama “muy difícil” para la industria, con una fuerte caída de la actividad, obras paralizadas y un impacto significativo en el empleo, que la UOCRA cuantificó en 90.000 nuevos desempleados.
Durante el evento, que se extendió a lo largo del martes, las voces de apoyo a la política económica libertaria se mezclaron con reclamos contundentes por la falta de inversión en obra pública y el escaso derrame a la economía productiva. El dato más preocupante provino de la dirigencia de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), que alertó sobre la pérdida del 20% de los puestos de trabajo en el sector, una cifra que asciende a casi 90.000 personas.
La visión de Camarco: esfuerzo y resiliencia en un contexto adverso
Al inaugurar la cumbre, Weiss no eludió la complejidad del momento. “Argentina atraviesa un momento económico y social complejo, marcado por restricciones, tensiones y desafíos acumulados durante largos años. La fragilidad social, la necesidad de recuperar un crecimiento sostenido, de ordenar las variables macroeconómicas y, al mismo tiempo, de generar empleo y desarrollo en todo el territorio, definen el contexto en el que hoy nos encontramos”, afirmó.
Aunque reconoció “el esfuerzo” del Gobierno, el presidente de Camarco detalló la cruda realidad de la industria: “una fuerte caída de la actividad, obras demoradas o paralizadas, deudas muy importantes con el sector por trabajos ya realizados, empresas sometidas a una enorme presión y un impacto muy significativo sobre el empleo”. Esta situación, según Weiss, también golpea a la inversión en desarrollos inmobiliarios y obras vinculadas a la actividad privada. Sin embargo, destacó la “resiliencia, capacidad técnica y vocación de aportar soluciones” que el sector ha demostrado.
El dirigente insistió en la necesidad de “reglas claras” para la inversión y un “marco jurídico claro, estable y previsible” que permita sostener la inversión en el tiempo. Lamentó que “el deterioro de rutas, redes de transporte, sistemas energéticos, obras de saneamiento, vivienda e infraestructura urbana limita el crecimiento y condiciona la competitividad del país. Muchas décadas de baja inversión nos han traído a la situación actual”. Para Weiss, Argentina necesita un crecimiento sostenido de entre el 4% y 5% anual.
Gobernadores y UOCRA refuerzan los reclamos
La voz de los gobernadores también se hizo presente. Rolando Figueroa de Neuquén y Raúl Jalil de Catamarca, representantes de las provincias con mayor proyección en Vaca Muerta y la minería del litio, respectivamente, subrayaron la importancia de la obra pública y privada. Ambos mandatarios, que mantuvieron conversaciones con figuras del Gobierno como Diego Santilli y Luis Caputo, pidieron la presencia del Estado para acompañar el crecimiento. Figueroa mencionó la necesidad de infraestructura (rutas, escuelas) para las 21.000 personas que se espera lleguen a Neuquén por Vaca Muerta, mientras Jalil hizo hincapié en la inversión estatal en rutas y educación.
Por su parte, Rubén Pronotti, secretario general de la UOCRA, describió un panorama alarmante: casi 90.000 personas han perdido su empleo, lo que representa un 20% del padrón activo del sector, con caídas de hasta el 50% en algunas zonas. La única excepción es Neuquén, que muestra crecimiento.
“Ante la débil respuesta estatal, es clave sumar esfuerzos e inversiones para la reactivación, insistiendo en infraestructura física y social, especialmente vivienda, escuelas y hospitales”, sostuvo Pronotti.

