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José Sanfilippo: el «Nene» que desafió a Roma y marcó una época con su estilo polémico

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La imagen de José Francisco Sanfilippo es indisociable de la polémica, el talento descomunal y una personalidad arrolladora. Un episodio icónico que resume su carácter se vivió el 12 de octubre de 1962, en un clásico entre Boca Juniors y San Lorenzo en la Bombonera. Antes del partido, el delantero, conocido por su picardía, se mofó del intimidante arquero xeneize, Antonio Roma, quien le respondió con una amenaza directa: “Petiso canchero. Si te acercás al área me tiro encima tuyo y te aplasto”. La premonición de Sanfilippo fue tajante: “Hoy te meto dos goles”.

La leyenda narra que ese día, en el empate 2 a 2, Sanfilippo no solo cumplió su promesa con dos goles, sino que uno de ellos fue de taco, una sutileza que desafió la rudeza de Roma. Aunque el detalle del taco ha transitado el terreno del mito popular, los relatos de la época, como el de LA NACION, confirman la audacia de la jugada: “Antes de los 30 segundos y luego de un avance gestado entre Santamaría, Facundo y Capdevila, Sanfilippo recibió la pelota cerca de la valla y antes de que Benites y Roma lo impidieran convirtió con un shot suave y alto”. Este gol, que el delantero de 1,68 metros ejecutó con un toque por encima del arquero, esquivando la embestida de Roma, encapsula la esencia de su juego: veloz, talentoso, soberbio y arrogante.

El “Nene” que nunca cambió: de las canchas a la televisión

Con 23 años en primera división y 344 goles, Sanfilippo fue mucho más que un goleador. Su apodo, “Nene”, persistió a lo largo de su carrera, no por una maduración tardía, sino porque su personalidad desafiante se mantuvo inalterable. Esta característica lo llevó a ser una figura querida por los hinchas de San Lorenzo y, a menudo, odiada por los rivales y por gran parte de la opinión pública, incluso después de su retiro.

Uno de los episodios más recordados que ilustra su carácter ocurrió el 7 de septiembre de 1993. Tras la histórica goleada de Colombia por 5 a 0 a la selección argentina, Sergio Goycochea, el arquero de aquel partido, fue invitado al programa Tiempo nuevo junto a varios exfutbolistas, entre ellos Sanfilippo. Sin rodeos, el exdelantero increpó a Goycochea:

“Pibe, es un desastre. Esto pasó porque usted se comió todos los amagues”

. La intervención de Carlos Salvador Bilardo, quien se presentó en el estudio de Telefe para defender a Goycochea y cuestionar a Sanfilippo, solo avivó la confrontación. El “Nene” no se amedrentó y replicó:

“Mirá si me va a preocupar que me desacredite él [por Bilardo]. Fui más grande que él 70.000 veces”

.

Esta postura inflexible y confrontativa lo acompañó en sus apariciones televisivas como panelista en programas como El equipo de primera, El show del fútbol y Polémica en el bar, donde protagonizó memorables cruces con figuras como Diego Maradona y Oscar Ruggeri. Su frase a Ruggeri, “Lástima a nadie, maestro”, inmortalizada por Maradona, se convirtió en parte del léxico futbolero.

Los Carasucias y el legado de un goleador

Los comienzos de Sanfilippo en el fútbol se remontan a una época de efervescencia y talento. Integró la histórica formación de los Carasucias, un equipo que deslumbró en el Sudamericano de Lima de 1957. Junto a figuras como Oreste Omar Corbatta, Humberto Dionisio Maschio, Antonio Valentín Angelillo, Enrique Omar Sívori y Osvaldo Héctor Cruz, Sanfilippo fue parte de un ataque que marcó 25 goles en seis partidos, incluyendo un contundente 3 a 0 a Brasil en la consagración argentina. Sin embargo, el brillo de los Carasucias se opacó un año después con la derrota por 6 a 1 ante Checoslovaquia en el Mundial de Suecia, aunque Sanfilippo no fue titular en ese torneo.

A diferencia de otras estrellas de su generación, Sanfilippo no emigró tempranamente. Jugó 10 temporadas en San Lorenzo, donde conquistó el campeonato de 1959 y fue máximo goleador del torneo local en cuatro temporadas consecutivas (1958-1961), un récord solo igualado por Maradona. Tuvo un breve paso por Boca en 1963, donde perdió la final de la Copa Libertadores contra el Santos de Pelé. Su carrera lo llevó por Nacional de Uruguay, Bangu y Bahía en Brasil, para regresar y despedirse en el San Lorenzo bicampeón de 1972, a los 37 años, marcando ocho goles en ocho partidos.

Su compromiso no se limitó al fútbol. En 1972, fue una de las personalidades que acompañó a Juan Domingo Perón en el vuelo de regreso a la Argentina, un hecho que relató con detalles y emoción. En 2017, incursionó brevemente en la política con el Frente Renovador, con un spot que reflejaba su estilo confrontativo:

“Al que roba, garrote, garrote y garrote”

. José Sanfilippo, con sus luces y sombras, se erige como una leyenda imborrable del fútbol argentino, un reflejo de una identidad que nunca pasó desapercibida.

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