Investigación en la AFA: revelan millonarios subsidios y contratos entre Gerardo Zamora y Pablo Toviggino
El entramado de relaciones financieras y políticas entre el gobierno de Santiago del Estero y la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) quedó bajo escrutinio tras la difusión de documentación oficial que detalla giros millonarios y contrataciones estatales. La trama salpica directamente al gobernador provincial, Gerardo Zamora, y al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, dirigente de fuerte peso en la estructura institucional y política del fútbol nacional.
Según consta en los registros públicos aportados en la investigación, la administración santiagueña destinó abultados subsidios del tesoro provincial al Club Atlético Central Córdoba, institución donde Toviggino ejerce una directa influencia. La inyección de recursos públicos hacia la entidad que compite en la Liga Profesional expone un esquema de financiamiento preferencial con fondos del Estado provincial.
Contratos estatales y red de contención institucional
A la entrega de aportes económicos directos al club de fútbol se le suman múltiples adjudicaciones de obras y servicios a favor de empresas integradas en el holding comercial vinculadas a Pablo Toviggino. Diversas licitaciones impulsadas por el Poder Ejecutivo provincial terminaron direccionadas hacia firmas y sociedades comerciales ligadas al entorno del dirigente de la AFA, consolidando un canal constante de facturación privada con dinero público.
El entramado trasciende el aspecto puramente contable e involucra directamente al esquema institucional de la provincia. En la nómina directiva y en los órganos de fiscalización de Central Córdoba ocupan cargos activos jueces y altos funcionarios del gobierno de Santiago del Estero. Esta convergencia de roles en el club deportivo reabre la discusión sobre la falta de independencia de los organismos de control y el cruce de intereses entre la función pública y la gestión del fútbol profesional.
Los expedientes que documentan estos giros millonarios y convenios comerciales suman tensión al escenario institucional de la AFA, en momentos en que la conducción de la casa matriz del fútbol argentino enfrenta crecientes cuestionamientos judiciales e institucionales por el manejo de partidas presupuestarias y contratos de patrocinio.

