Superávit comercial: Vaca Muerta e inversiones energéticas impulsan el mejor semestre desde 2009
El intercambio comercial argentino cerró el primer semestre con un superávit de casi US$ 14.000 millones, la cifra más alta en dólares constantes desde la primera mitad de 2009 y un salto exponencial frente a los US$ 2.762 millones registrados en el mismo período del ciclo anterior. La transformación está motorizada principalmente por el sector de Combustibles y energía, que aportó un saldo positivo récord de casi US$ 6.000 millones en los primeros seis meses del año, sumando US$ 2.300 millones adicionales en comparación con el año pasado.
De acuerdo con datos difundidos por la consultora Equilibra, las exportaciones totales del país alcanzaron los US$ 49.412 millones, lo que representa un incremento del 24% interanual sostenido tanto por un aumento del 14% en los volúmenes despachados como por una mejora del 9% en los precios internacionales. En contrapartida, las importaciones cedieron un 4% hasta ubicarse en US$ 35.437 millones, con una caída concentrada en bienes de capital, piezas y piezas de repuesto, reflejo del menor dinamismo industrial.
Desde la consultora LCG destacaron que el complejo energético explicó cerca de un 20% del incremento del superávit comercial. A su vez, estiman que casi la mitad de la mejora respondió a la reducción del déficit en los sectores menos dinámicos de la economía. Hacia adelante, la firma anticipa que el ritmo de crecimiento de los despachos al exterior se moderará, pero proyecta para todo el año un superávit comercial consolidado en torno a los US$ 20.000 millones, con el sector energético como pilar fundamental.
Financiamiento corporativo y el despegue de Vaca Muerta
El impacto positivo de la energía no se limitó de manera exclusiva a la venta de hidrocarburos. El sector privado captó divisas a través del mercado financiero para profundizar sus planes de inversión: durante el primer semestre, las empresas energéticas concentraron el 55% de las emisiones de obligaciones negociables (ON), captando US$ 5.307 millones sobre un total colocado de US$ 9.632 millones, según un informe de Ricsa. Firmas como YPF, Pampa Energía, Vista Energy, Edenor y CGC lideraron las operaciones con tasas que oscilaron entre el 5% y el 12% anual según el perfil crediticio.
Los datos confirman un giro estructural de la matriz productiva. Según la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), el rubro pasó de registrar un déficit récord de US$ 6.902 millones en 2013 —época en que las importaciones energéticas superaban los US$ 12.000 millones anuales— a generar un superávit de US$ 7.829 millones en 2025. Ese vuelco superior a los US$ 14.700 millones fue posible por el salto de escala de la producción en Vaca Muerta, yacimiento no convencional que en la actualidad explica más de dos tercios del petróleo extraído en el país.
Matiz cambiario y exigencias ante un eventual crecimiento
El flujo constante de divisas de la energía permite equilibrar la demanda interna en el mercado de cambios. En la actualidad, el atesoramiento privado de familias absorbe unos US$ 2.000 millones mensuales, nivel que proyecta un cierre de año cercano a los US$ 20.000 millones. Ese drenaje es matizado por la nueva oferta del mercado: el complejo de petróleo, gas y minería aporta hoy unos US$ 2.000 millones por mes —cifra prácticamente nula dos años atrás—, que se suma a las divisas del agro, las ON corporativas y los créditos financieros.
De cara al mediano plazo, el economista jefe de Cucchiara y Cía., Juan Battaglia, proyecta la exigencia que afrontará el esquema ante una reactivación de la actividad. Históricamente, por cada punto que crece el Producto Bruto Interno (PBI), las importaciones aumentan entre dos y tres puntos. Un crecimiento económico del 3% generaría una demanda adicional de divisas para compras externas de aproximadamente US$ 4.500 millones, cifra equivalente a exportar más de 150.000 barriles diarios de crudo, volumen excedente que el sector energético deberá continuar generando para preservar el equilibrio externo.

