Educación universitaria: Buenos Aires sigue líder en la región pero cae en accesibilidad global
Buenos Aires logró consolidarse una vez más como la mejor ciudad para estudiantes universitarios de América Latina, según los resultados del prestigioso ranking QS Best Student Cities 2027 difundido hoy. Sin embargo, la capital argentina no quedó al margen de las tensiones económicas y regulatorias del país: se ubicó en el puesto 35 a nivel mundial, lo que representa una caída de tres posiciones respecto del año anterior, arrastrada principalmente por el retroceso en sus niveles de accesibilidad financiera.
El informe elaborado por la consultora internacional Quacquarelli Symonds (QS) enciende una señal de alerta sobre el costo de vida y de estudio en el distrito porteño. La categoría de «Accesibilidad» se posicionó como el indicador más débil de la ciudad tras descender ocho casilleros y ubicarse en el puesto 87 sobre un total de 150 urbes evaluadas. Este retroceso coincide con las recientes normativas que habilitaron a las universidades públicas a cobrar aranceles a los estudiantes extranjeros que no cuenten con residencia permanente en el país.
El fin del acceso universal irrestricto
La dimensión de accesibilidad pondera el costo de las matrículas, el índice de costo de vida de la plataforma Numbeo y el Índice Big Mac de la revista The Economist. En el caso de Buenos Aires, el promedio anual de gasto para un estudiante internacional se estimó en 6.400 dólares, un valor traccionado en gran medida por la oferta de las casas de altos estudios privadas que integran la muestra. Históricamente, el atractivo porteño residió en la gratuidad y el ingreso abierto de instituciones de enorme prestigio como la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El reporte advierte que la transición de un sistema basado en el «derecho universal» hacia uno de carácter más «institucional y generador de ingresos» podría erosionar la principal ventaja competitiva de la plaza local frente a la región. Los analistas de QS subrayan el riesgo de avanzar en este esquema arancelario sin consolidar en paralelo una red coordinada de becas y visados que atenúe el impacto económico sobre los ingresantes de otros países.
La advertencia de QS: «Proteger lo que hizo atractivo al sistema»
A pesar de las luces amarillas en el plano financiero, Buenos Aires mantiene una holgada distancia frente a sus competidores regionales: supera por 20 posiciones a su escolta inmediato, Santiago de Chile (puesto 55). El vicepresidente de la consultora, Ben Sowter, analizó este escenario de transición y remarcó la necesidad de preservar los pilares del modelo argentino.
“Esa posición se construyó con un modelo de acceso abierto y bajo costo, y ambos aspectos están ahora bajo presión. Las universidades públicas han obtenido la facultad de cobrar tasas a los estudiantes internacionales no residentes. La Argentina cuenta con el mercado laboral mejor preparado para el futuro de la región y con la única universidad situada entre las 100 mejores. El desafío es proteger lo que hizo atractivo al sistema mientras se construye la infraestructura de reclutamiento, becas e investigación”, analizó Sowter.
El desempeño en el resto de los indicadores
El ranking evalúa a las ciudades con más de 250.000 habitantes y al menos dos universidades rankeadas bajo seis ejes clave. En la categoría de «Rankings Universitarios», la Ciudad de Buenos Aires brilla en el puesto 15 global gracias a que cuenta con diez instituciones en el listado general de QS, entre las que sobresale la UBA en el puesto 84 del mundo, manteniéndose como la única representante latinoamericana dentro del selecto top 100.
En cuanto a la inserción laboral, la categoría de «Actividad Empleadora» registró una caída de nueve peldaños para ubicarse en el puesto 37, aunque sigue exhibiendo un rendimiento robusto en comparación con otros destinos de la región. Por su parte, la «Mezcla Estudiantil Diversa» anotó una leve mejoría al subir del puesto 54 al 52, respaldada por la fuerte tradición de recibir alumnos de toda la región. El indicador de «Voz del Estudiante», que mide la experiencia directa de los jóvenes, experimentó una baja de dos lugares (del 44 al 46), mientras que la dimensión de «Atracción» escaló dos posiciones para situarse en el puesto 77.
En el mapa regional, detrás de Buenos Aires y Santiago de Chile se ubicaron Ciudad de México (77), San Pablo (100), Monterrey (107), Bogotá (110) y Lima (148). A escala global, el podio de las mejores ciudades para la vida universitaria quedó conformado por Seúl, Tokio y Londres.

