Tragedia en Neuquén: un joven murió decapitado tras manipular pirotecnia profesional en un mortero casero
Una trágica secuencia en el marco de los festejos por la final del Mundial de fútbol 2026 conmocionó a la provincia de Neuquén. Un joven de 24 años murió decapitado y otras tres personas sufrieron heridas de diversa consideración tras manipular pirotecnia de uso profesional dentro de un mortero de fabricación casera. El hecho ocurrió el domingo por la noche en la zona oeste de la capital provincial, minutos después de que finalizara el partido en el que la Selección argentina cayó ante España.
El escenario del hecho y el traslado de las víctimas
La explosión se registró en un sector descampado de bardas en el barrio Z1, en las inmediaciones de las bombas de agua de la empresa estatal Epas. Según informaron fuentes policiales, las víctimas —quienes mantenían un vínculo familiar entre sí— se encontraban manipulando un artefacto de alta potencia, de los conocidos habitualmente como «torta grande». Colocaron el explosivo con una mecha dentro de un tubo metálico o mortero artesanal que habrían encontrado en la zona.
Tras la detonación, personal de emergencias y efectivos policiales hallaron a las cuatro personas tendidas en el suelo. En el lugar se constató el fallecimiento instantáneo del joven de 24 años debido a la gravedad de las heridas en su cabeza. En tanto, los tres sobrevivientes, entre los que se encuentra un adolescente de 13 años, fueron trasladados de urgencia al Hospital Heller. Fuentes médicas confirmaron este lunes que los heridos se encuentran fuera de peligro.
Investigación judicial y pirotecnia ilegal
La Justicia neuquina inició una investigación penal para determinar la procedencia del material explosivo y reconstruir la mecánica del accidente. Al tratarse de pirotecnia profesional, su comercialización al público general está estrictamente prohibida en todo el territorio nacional, quedando limitada su utilización a empresas de espectáculos públicos bajo rigurosos protocolos de seguridad.
El comisario inspector Juan Carlos Barroso, jefe del Departamento de Seguridad Personal de la Policía de Neuquén, brindó detalles sobre la peligrosidad del artefacto utilizado:
«Se trata de un material de pirotecnia, no es de venta libre, tiene que estar manipulado y activado por gente capacitada. Tiene una mecha, eso se introduce en un elemento que puede ser un mortero, y había un mortero de fabricación casera»
Barroso precisó que la deflagración del material fue de tal magnitud que «le provocó una herida gravísima a una de estas personas, prácticamente lo decapitó». Asimismo, el jefe policial lamentó que una «familia trabajadora» haya tenido acceso a este tipo de elementos de alta peligrosidad de manera clandestina.
Una prohibición de larga data en la provincia
Este trágico suceso vuelve a poner bajo la lupa el control de la comercialización clandestina de pirotecnia. En la provincia de Neuquén rige desde hace más de una década una ley que prohíbe de manera absoluta el uso y la venta de pirotecnia, una medida inicialmente impulsada para proteger a personas con hipersensibilidad auditiva, resguardar a los animales y prevenir incendios forestales y de pastizales en la región de las bardas.
A pesar de las normativas vigentes, las autoridades reconocieron la dificultad para obturar el ingreso de estos productos desde otras jurisdicciones. Al respecto, el comisario Barroso indicó que, de acuerdo con las primeras averiguaciones, el material pirotécnico que causó la tragedia «tiene su procedencia de Santa Fe», donde la regulación difiere de la neuquina, lo que facilita el mercado negro y el transporte interprovincial ilegal.

