Economía

Sector tabacalero: la Exposición Rural fue escenario de un plan de reconversión por hasta US$1600 millones

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La cadena tabacalera de la Argentina, un motor económico que sostiene a más de 14.000 pequeños productores y genera unos 300.000 puestos de trabajo directos e indirectos, se encuentra en una encrucijada histórica. Durante una jornada de debate en la Exposición Rural de Palermo, referentes del sector del norte argentino, directivos de cámaras y funcionarios nacionales analizaron la pérdida de rentabilidad y la fuerte presión impositiva. Sin embargo, el foco principal estuvo puesto en una ambiciosa propuesta de reconversión hacia tecnologías de tabaco sin combustión, un mercado que podría movilizar entre US$500 millones y US$1600 millones anuales.

El encuentro expuso la delicada situación que atraviesan provincias como Misiones, donde se registran unos 12.500 cultivadores, y Salta y Jujuy, que albergan a unas 2.500 familias dedicadas al tabaco Virginia. El secretario de Agricultura de la Nación, Sergio Iraeta, participó de la apertura del panel y reconoció las dificultades que enfrentan las economías regionales. «Su problemática, que es central, también es temporal como muchas de las economías regionales. Desde la Secretaría de Agricultura intentamos agilizar los sistemas, flexibilizar y hacer que toda la agroindustria sea competitiva», señaló el funcionario nacional.

Evasión millonaria y desbalance en el financiamiento

La voz de alerta más fuerte la alzó Lucio Paz Posse, secretario de la Cámara del Tabaco, quien describió un escenario de asfixia financiera para los productores. Según detalló, el incremento sostenido de los costos locales pone en riesgo la subsistencia de una actividad que exporta el 80% de su producción y genera divisas clave para el país. El dirigente apuntó directamente contra un grupo de empresas por maniobras de subfacturación que distorsionan el mercado interno y desfinancian las herramientas de fomento del sector.

Paz Posse explicó que la histórica ecuación de la Ley 19.800, que creó el Fondo Especial del Tabaco (FET) y garantizaba un equilibrio del 50% entre el precio de comercialización y los recursos del fondo, se rompió en los últimos años. El dirigente denunció que esta situación es producto de la competencia desleal:

«Hay empresas que cumplen muy bien, pero otras que están subfacturando; son cinco o seis empresas y esta subfacturación genera un déficit, una evasión impositiva de alrededor de US$700 millones por año».

El desplome del consumo tradicional y el mapa de la reconversión

Frente a la crisis del cigarrillo tradicional, cuyo consumo local cayó de 56 paquetes por habitante en 2018 a menos de 39 en la actualidad, la consultora ABECEB presentó un detallado informe que propone un cambio de paradigma. La clave radica en el desarrollo de productos de tabaco sin combustión (calentado o de vapeo), un segmento que ya cuenta con 115 millones de usuarios adultos en el mundo, concentrados principalmente en países de altos ingresos.

El estudio sostiene que la Argentina cuenta con ventajas competitivas estructurales para pasar de ser un mero importador de tecnología a convertirse en un polo fabricante y exportador regional para mercados como Brasil y México. El país dispone de capacidad industrial ociosa, plantas adaptables, conocimiento técnico y una sólida industria química y farmacéutica apta para producir formulaciones líquidas bajo estándares internacionales.

La proyección económica de este salto tecnológico es contundente. En el escenario más optimista, el nuevo segmento no solo aportaría hasta US$1600 millones anuales —casi la mitad de la facturación actual del tabaco tradicional—, sino que además generaría entre 1.900 y 5.100 nuevos empleos registrados y sumaría entre US$125 millones y US$330 millones anuales a la recaudación fiscal de la Nación. No obstante, los especialistas advirtieron que para concretar estas inversiones es urgente avanzar en un esquema regulatorio y tributario específico que reemplace la actual incertidumbre por previsibilidad a largo plazo.

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