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Final del Mundial: la increíble coincidencia que une las derrotas de Argentina en 2014 y 2026

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La Selección Argentina no pudo coronar su sueño en el Mundial 2026. En una definición dramática disputada en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey, España se consagró campeona del mundo al imponerse por 1 a 0 en el tiempo suplementario. El único gol del encuentro, convertido por Ferrán Torres, no solo desató el festejo de los europeos, sino que dejó flotando una llamativa e incómoda coincidencia histórica para el fútbol argentino.

El encuentro de los 90 minutos regulares finalizó empatado 0 a 0, con un desarrollo donde el equipo de Luis de la Fuente manejó el control del balón y generó las aproximaciones más claras. La situación se tornó cuesta arriba para el conjunto nacional al inicio del tiempo suplementario, cuando el volante Enzo Fernández fue expulsado por doble tarjeta amarilla, dejando a la Argentina con diez jugadores.

La pesadilla de los suplentes en el alargue

El quiebre del partido llegó apenas comenzado el segundo tiempo del alargue. El delantero Ferrán Torres, quien había ingresado desde el banco de suplentes a los 17 minutos del complemento en reemplazo de Mikel Oyarzabal, anotó el gol del triunfo a los 38 segundos de esa etapa suplementaria. Este gol representa apenas la segunda vez en toda la historia de las Copas del Mundo en la que un jugador suplente define una final en la prórroga. La coincidencia es dolorosa: ambas ocasiones fueron derrotas para la Argentina.

Para encontrar el único antecedente hay que remontarse a la final de Brasil 2014 en el Estadio Maracaná. En aquella tarde de Río de Janeiro, Alemania se impuso 1 a 0 ante el equipo conducido por Alejandro Sabella gracias a un gol de Mario Götze a los 112 minutos de juego. Al igual que Torres, Götze había iniciado el partido en el banco de suplentes e ingresó en el cierre del tiempo regular para terminar transformándose en el verdugo de la Selección.

Estadísticas e hitos que dejó la gran final

Más allá de la coincidencia goleadora, el encuentro dejó marcas estadísticas históricas para ambos seleccionados. El arquero argentino, Emiliano «Dibu» Martínez, completó una actuación monumental al registrar 11 atajadas a lo largo del partido, la cifra más alta para un guardameta en una final del mundo desde que se llevan registros (1966).

Por el lado ofensivo, la Selección sufrió la intensidad española y se convirtió en el primer equipo en la historia de los Mundiales en no realizar remates al arco durante los 90 minutos de una final. El primer disparo con destino de red llegó recién a los 117 minutos del suplementario, a través de los pies de Lionel Messi.

El capitán argentino sumó un nuevo hito al transformarse en el segundo jugador de la historia en disputar tres finales del mundo (2014, 2022 y 2026), igualando al brasileño Cafú. Con 39 años y 25 días, Messi quedó además como el segundo finalista de mayor edad de todos los tiempos, por detrás del legendario arquero italiano Dino Zoff.

Del lado del campeón, España ratificó un ciclo brillante bajo la conducción de De la Fuente. El conjunto ibérico se coronó recibiendo apenas un gol en sus ocho partidos disputados y estiró su racha invicta a 38 encuentros en todas las competiciones, la marca más larga de la historia para una selección europea o sudamericana. Además, la final vio brillar a Lamine Yamal, quien con 19 años y seis días se convirtió en el tercer jugador más joven en disputar el partido decisivo de una Copa del Mundo.

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