Circuito Messi en Rosario: los rincones y murales clave que inmortalizan la historia del capitán
Luego de disputar su tercera final del mundo, Lionel Messi regresó a su Rosario natal acompañado por Antonela Roccuzzo y sus tres hijos —Thiago, Mateo y Ciro— para pasar unos días junto a sus seres queridos. Su retorno a la ciudad santafesina volvió a poner en primer plano el denominado «Circuito Messi», un itinerario urbano que transforma los rincones donde creció el capitán argentino en una galería a cielo abierto sobre su vida y su trayectoria deportiva.
El trazado reúne intervenciones artísticas, instituciones educativas y predios futbolísticos que repasan los orígenes del delantero formado en la Escuela Infantil “Malvinas Argentinas” de Newell’s Old Boys. La iniciativa busca rendir homenaje al ciudadano ilustre a través del arte urbano, conectando sus primeros pasos en el baby fútbol de barrio con las consagraciones en la Copa América y el Mundial de Qatar 2022.
Uno de los núcleos centrales del recorrido se ubica en el barrio La Bajada, en la zona sur rosarina. Sobre la propiedad familiar de calle Estado de Israel 525 se despliega un mural de más de 70 metros cuadrados que conmemora los logros con la Selección Argentina. A lo largo del vecindario se contabilizan 34 intervenciones pictóricas, entre las que destaca la obra «Campeones del Mundo», pintada en la esquina adyacente a su primera vivienda.
Escuelas, clubes de barrio y murales de escala monumental
La travesía por el entorno de su niñez incluye la intersección de las calles Azara y Buenos Aires, donde la obra «De otra galaxia y de mi barrio» muestra la figura del delantero con botines colgados al cuello frente a la Escuela N° 66 “General Las Heras”. En esta institución educativa, a la que el futbolista asistió en su infancia y visitó en 2007 para un reencuentro de exalumnos, se halla un mural del artista brasileño Paulo Consentino y una intervención sobre un tanque de hormigón en la Plaza Hernández que reproduce la Copa del Mundo.
En las cercanías, la memoria futbolística remite al Club Abanderado Grandoli, lugar donde Messi comenzó a jugar a los cuatro años impulsado por su abuela Celia. Frente a las instalaciones del club, sobre la torre seis de monoblocks en Sánchez de Thompson y Gregorio de Laferrere, se eleva el mural de 360 metros cuadrados «De otra galaxia y de Grandoli», realizado por los artistas Lisandro Urteaga, Marlene Zuriaga, Gabriel Griffa y el ilustrador Aldo Vercellino.
La obra de mayor dimensión dentro de la ciudad se encuentra en avenida Libertad al 300, en inmediaciones del Monumento Nacional a la Bandera. Titulada «De otra galaxia y de mi ciudad» y realizada por el grupo Imagina Pintura Mural, la pintura alcanza 69 metros de altura y abarca 534 metros cuadrados. El gigantesco retrato fue restaurado recientemente junto a Alba Pinturas y la firma AkzoNobel para sumar la tercera estrella dorada en el escudo del seleccionado.
“La pintura tiene más poder del que creemos. Es la posibilidad de transformar, de inmortalizar, de embellecer y honrar incluso a quienes una nación admira”, destacó Henrique Striker, presidente de AkzoNobel Argentina.
La huella en Newell’s y el acervo del Museo del Deporte
El recorrido trasciende las intervenciones en muros y contempla espacios emblemáticos de la estructura futbolística local. En el Parque de la Independencia se erige el estadio Marcelo Bielsa, conocido como El Coloso del Parque, sede de Newell’s Old Boys. Si bien Messi no debutó allí en Primera División, integró en sus infantiles la célebre categoría «La Máquina del 87» tras incorporarse al Complejo Malvinas Argentinas, predio donde fue inscripto el 30 de marzo de 1994 y donde registró 234 goles en 176 partidos.
El punto final del itinerario se sitúa en el Museo del Deporte de Santa Fe, ubicado en el predio del antiguo Batallón 121, espacio verde que el astro frecuentaba durante su niñez. En el subsuelo del edificio funciona un espacio temático exclusivo dedicado a Lionel Messi, donde se exhiben réplicas de trofeos internacionales junto a un Balón de Oro y un Botín de Oro donados por el propio capitán argentino.

