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Derrota de Los Pumas: Inglaterra estiró su paternidad en Santiago del Estero con un final polémico

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El seleccionado argentino de rugby, Los Pumas, sufrió una dolorosa derrota por 31-24 ante Inglaterra en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero. El encuentro, correspondiente al cierre del primer tramo del Nations Championship, estuvo marcado por un emotivo homenaje a los campeones mundiales de fútbol de 1986, pero terminó con sabor amargo debido a un retroceso en el juego y a una polémica decisión arbitral en la última jugada que privó al conjunto nacional del empate.

El marco en Santiago del Estero era inmejorable: un estadio al 80% de su capacidad y el equipo vistiendo una réplica de la mítica camiseta azul utilizada por la selección de Diego Maradona en México 1986. Sin embargo, la efervescencia de las tribunas pareció abrumar a los dirigidos por Felipe Contepomi en la primera mitad, donde imperó el desorden y la imprecisión.

Un primer tiempo cuesta arriba

Durante los primeros 40 minutos, Los Pumas lucieron desbordados y cometieron reiterados errores de manejo. La frustración se hizo evidente ante una defensa inglesa sumamente ordenada. Inglaterra aprovechó cada fisura: Immanuel Feyi-Waboso rompió nueve tackles en esa etapa inicial y el octavo Ben Earl apoyó dos tries, el segundo tras un scrum demoledor. El desconcierto local quedó retratado en un intento de drop fallido de Tomás Albornoz desde 45 metros, incómodo y mal perfilado, que reflejó la impotencia de un equipo que se fue al descanso perdiendo 19-3.

La remontada a puro corazón y el festival de tarjetas

En el complemento, Los Pumas reaccionaron más por orgullo y prepotencia física que por claridad estratégica. El ingreso desde el banco de Pablo Matera y el empuje de Joaquín Oviedo —la gran figura de la ventana de julio— resultaron determinantes. Un try de Mateo Carreras y un posterior try-penal volvieron a poner a la Argentina en partido, en medio de un trámite sumamente caldeado que derivó en un festival de amonestaciones: el árbitro australiano Angus Gardner mostró siete tarjetas amarillas en total (tres para los locales y cuatro para la visita).

A pesar de contar por momentos con superioridad numérica, Los Pumas no supieron administrar los tiempos y chocaron reiteradamente contra la experiencia inglesa para enfriar el partido. Aun así, a un minuto del final, un try de Justo Piccardo revivió la ilusión y dejó el marcador a tiro de un ensayo.

La polémica del TMO y el portazo de Contepomi

La gran controversia de la tarde santiagueña llegó en la última jugada. En una electrizante corrida pegada a la banda, Bautista Delguy se zambulló en el ingoal. Tras una revisión de más de cinco minutos, el TMO determinó que el brazo izquierdo del wing argentino tocó la línea de touch-ingoal antes de apoyar. Sin embargo, la repetición televisiva expuso que el ingresado Noah Calouri lo tackleó directamente al cuello en la acción, una infracción grave que debió sancionarse con try-penal y que hubiera decretado la igualdad.

La bronca se trasladó rápidamente a los micrófonos. Visiblemente molesto, el entrenador Felipe Contepomi evitó criticar abiertamente el arbitraje para eludir las duras sanciones de World Rugby, pero protagonizó un tenso momento en la conferencia de prensa. Tras apenas cuatro minutos, Contepomi se levantó y abandonó la sala, indignado por el volumen de la música que provenía del vestuario inglés.

“Es una falta de respeto”

sentenció el head coach argentino antes de retirarse, dejando en claro el fastidio de una jornada donde Los Pumas volvieron a chocar contra su histórica «bestia negra»: ya acumulan 16 derrotas en los últimos 17 enfrentamientos ante la Rosa, sembrando serias dudas de cara a los exigentes compromisos venideros ante los Springboks y los Wallabies.

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