Seguridad sanitaria: Brasil eligió a la argentina Biogénesis Bagó para custodiar su reserva contra la aftosa
El gigante de la exportación mundial de carne vacuna, Brasil, selló una alianza estratégica con la biotecnológica argentina Biogénesis Bagó para resguardar su seguridad sanitaria. El ministro de Agricultura y Ganadería brasileño, André de Paula, visitó la planta de la firma en la localidad bonaerense de Garín para formalizar la puesta en marcha del primer banco de antígenos contra la fiebre aftosa de su país, un reaseguro clave tras la decisión de suspender la vacunación sistemática de su rodeo.
La iniciativa representa un hito de integración regional. Tecpar, el laboratorio público del estado de Paraná que lidera el proyecto, contrató a la empresa argentina para almacenar los antígenos y producir las vacunas de manera inmediata si se detectara algún foco de la enfermedad en territorio brasileño.
Un seguro de 10 millones de dólares para el rodeo brasileño
El convenio contempla una inversión de 48 millones de reales (aproximadamente 10 millones de dólares) y prevé la conservación de los antígenos necesarios para elaborar hasta 10 millones de dosis. La reserva estratégica permanecerá almacenada en la provincia de Buenos Aires durante los próximos diez años.
De Paula explicó que, tras más de medio siglo de vacunación obligatoria, el estatus libre de aftosa sin vacunación exige un esquema de prevención sofisticado:
“Brasil pasó más de 50 años vacunando contra la fiebre aftosa. Ese trabajo nos permitió alcanzar un nivel de seguridad que hizo posible dejar de vacunar, pero eso no significa dejar de proteger el rodeo. Por el contrario, exige estar todavía mejor preparados”
Los antígenos se conservarán congelados a una temperatura extrema de -170°C. En caso de una emergencia sanitaria, Biogénesis Bagó activará un protocolo de formulación rápida que permitirá que las vacunas lleguen a Brasil en un plazo de siete días. Cabe destacar que en esta misma planta de Garín ya se custodian reservas de seguridad de la Argentina, Estados Unidos, Canadá y Corea del Sur.
Tratativas con la Unión Europea y el mercado asiático
Durante su visita, el funcionario brasileño abordó los frentes de conflicto que enfrenta el gigante agropecuario en el escenario internacional. En mayo, la Unión Europea retiró a Brasil de la lista de países autorizados a exportar carnes a partir del 3 de septiembre por discrepancias en la acreditación de normas sobre el uso de antimicrobianos. Al respecto, el ministro se mostró optimista:
“Nadie tiene los números, nadie los alcanza. Exportamos a más de 165 mercados. Somos el mayor exportador de proteína animal del mundo. Y nadie hace eso con tantos mercados sin ser muy riguroso, sin tener un protocolo sanitario respetado y acreditado en el mundo entero”
Sin embargo, la postura oficial contrasta con la advertencia de Roberto Perosa, presidente de la Asociación Brasileña de las Industrias Exportadoras de Carnes (Abiec), quien alertó sobre la «gran posibilidad» de quedar fuera del mercado europeo en septiembre.
En el frente asiático, de Paula minimizó el impacto de las salvaguardias impuestas por China, que aplica un arancel del 55% a las importaciones que superen los cupos anuales. Brasil ya agotó en junio su límite de 1,1 millones de toneladas. “Tienen una política interna que respetamos, que negociamos y con la que intentamos construir juntos alternativas”, remarcó el ministro.
Negociaciones en el Mercosur y aranceles de Estados Unidos
El ministro brasileño también se refirió al reclamo de Paraguay por el reparto de las cuotas de exportación de carne vacuna hacia Europa en el marco del acuerdo Mercosur-UE. El presidente paraguayo, Santiago Peña, había exigido una distribución equitativa del 25% para cada socio del bloque. De Paula calificó el conflicto como un «ajuste natural» del proceso de negociación y confió en que se alcanzará un consenso respetuoso para todas las partes.
Finalmente, respecto a las tensiones arancelarias con Estados Unidos, que implementará una sobretasa del 25% a diversos productos a partir del 22 de julio, de Paula celebró que la carne vacuna brasileña haya quedado exceptuada de la medida. No obstante, ratificó la vigencia del programa estatal «Brasil Soberano» para asistir a los sectores productivos que sí resulten penalizados por las decisiones de Washington.

