Fiebre aftosa: Biogénesis Bagó exportará un millón de vacunas a Europa por primera vez
La biotecnología argentina marca un hito histórico en el mercado global de la sanidad animal. Por primera vez en la historia, una empresa nacional exportará vacunas contra la fiebre aftosa a un Estado miembro de la Unión Europea para contener una grave emergencia sanitaria. Se trata del laboratorio Biogénesis Bagó, que enviará un cargamento de aproximadamente un millón de dosis a Chipre, una nación que perdió recientemente su estatus sanitario internacional ante la rápida propagación del virus.
Un giro estratégico ante la crisis sanitaria
La decisión de Chipre de recurrir a la producción argentina responde a una crisis desatada en febrero, cuando la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) le retiró la condición de «país libre de fiebre aftosa sin vacunación» tras detectarse tres brotes en la región de Lárnaca. Históricamente, el bloque europeo se abasteció en forma exclusiva de laboratorios de su propio continente. Sin embargo, la magnitud de la emergencia actual y la escasez de stock local forzaron la apertura hacia nuevos proveedores globales.
En Chipre circula actualmente el serotipo SAT1, una cepa originaria del sur de África que se expandió hacia Medio Oriente y frente a la cual las vacunas tradicionales no ofrecen inmunidad. Ante el avance del virus, las autoridades locales debieron abandonar la política del «rifle sanitario» (el sacrificio de rodeos enteros) debido al altísimo costo económico que representa compensar a los productores ganaderos.
“Se les diseminó en todo el territorio y hoy ya no quieren seguir aplicando rifle sanitario porque las pérdidas son muy grandes y además hay que compensar económicamente a los productores. Lógicamente, la vacuna es mucho más económica que un rifle sanitario y una compensación”, explicó Esteban Turic, CEO de Biogénesis Bagó.
Validación internacional y capacidad de respuesta
El ingreso de la vacuna argentina a territorio comunitario fue posible gracias a la precalificación otorgada por la Comisión Europea para el Control de la Fiebre Aftosa (EuFMD), un organismo dependiente de la FAO. Esta certificación técnica independiente garantiza la seguridad, potencia y eficacia del medicamento, permitiendo su uso inmediato en contextos de emergencia biológica sin necesidad de un registro sanitario local previo.
La planta de producción de Biogénesis Bagó, ubicada en la localidad bonaerense de Garín, cuenta con una capacidad instalada para elaborar 400 millones de dosis anuales. Actualmente produce la mitad de ese volumen, destinando el 75% de su producción a los mercados internacionales. La flexibilidad logística de la empresa le permite formular y despachar los cargamentos en un plazo de apenas siete días desde la recepción del pedido formal.
Liderazgo en el almacenamiento de antígenos
Además de las ventas directas para emergencias, el laboratorio argentino consolidó un modelo de negocios basado en la provisión de bancos de antígenos a escala global. Biogénesis Bagó gestiona el banco nacional de la Argentina desde el año 2000, y los de Estados Unidos y Canadá desde 2006. También provee a países asiáticos como Corea del Sur, Taiwán y Filipinas.
Recientemente, la firma cerró un acuerdo estratégico con Brasil por un período de diez años. El contrato, valuado en 48 millones de reales, contempla el almacenamiento de antígenos con capacidad para formular hasta 10 millones de dosis destinadas a cubrir los serotipos de mayor riesgo en la región sudamericana, consolidando el rol de la ciencia argentina como un actor clave en la seguridad sanitaria mundial.

