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Soberanía en el Atlántico Sur: Cancillería protestó ante el Reino Unido por la incursión de un buque de guerra

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El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para expresar su «más enérgico rechazo» a los desplazamientos del buque militar HMS Medway en aguas del Mar Territorial argentino. La presentación, instruida por el canciller Pablo Quirno, denuncia que la embarcación británica fue «ilegalmente destacada en las Islas Malvinas» y que el Gobierno argentino no recibió la notificación correspondiente que exigen los acuerdos bilaterales vigentes para este tipo de movimientos de fuerzas de seguridad extranjeras.

La protesta diplomática fue entregada el pasado 13 de julio, pero la Cancillería decidió hacerla pública este miércoles por la noche, tras el partido de semifinales del Mundial. En su comunicado oficial, las autoridades nacionales advirtieron que la navegación inconsulta del patrullero de la Royal Navy representa una violación directa a las medidas de fomento de la confianza mutua establecidas en la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991, así como a las disposiciones complementarias acordadas en Buenos Aires y Londres en julio de 1993.

Violación de resoluciones de la ONU y escalada de tensión

Para el Palacio San Martín, la incursión del navío de guerra británico se inscribe dentro de una política sostenida de actos unilaterales que contradicen la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Dicha resolución exhorta expresamente a ambas partes a no adoptar de manera unilateral decisiones que modifiquen el escenario geopolítico de las Islas Malvinas mientras la disputa por la soberanía siga sin resolverse por la vía diplomática.

«Lejos de generar las condiciones de confianza y entendimiento que exige una relación bilateral madura, estas acciones profundizan las tensiones en el Atlántico Sur, desconocen el mandato reiterado de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos argentinos por avanzar hacia una solución pacífica y negociada de la controversia», remarcó el documento oficial emitido por la Cancillería.

El reclamo de la oposición en el Congreso de la Nación

La reacción de la Cancillería se conoció pocos días después de que la bancada de diputados nacionales de Unión por la Patria presentara un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre el derrotero del buque. La iniciativa, impulsada el lunes por el legislador Guillermo Michel junto a otros miembros de su bloque, exigía explicaciones urgentes sobre la presencia del patrullero oceánico británico, que navegó a principios de julio por aguas bajo jurisdicción argentina en su trayecto desde las Malvinas hacia puertos chilenos.

Michel calificó el paso de la embarcación de guerra como una «provocación» por parte del Reino Unido y un avasallamiento a los reclamos de soberanía sobre el archipiélago. Ante la presión parlamentaria y el malestar público, el Gobierno nacional ratificó mediante la vía diplomática sus derechos «legítimos e imprescriptibles» sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, bajo la premisa histórica de que la resolución del conflicto debe darse exclusivamente de manera pacífica y de conformidad con el derecho internacional.

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