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Juicio por Maradona: el psicólogo Carlos Díaz apuntó a la desconfianza familiar y defendió su rol médico

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En su cuarta declaración ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, el psicólogo Carlos Díaz, uno de los siete imputados por la muerte de Diego Armando Maradona, buscó desmarcarse de las decisiones médicas que rodearon el deceso del astro futbolístico y atribuyó las acusaciones de la querella a una «desconfianza» natural de la familia por su vínculo con el abogado Matías Morla.

Durante la audiencia conducida por los jueces Alberto Gaig, Pablo Rolón y Alberto Ortolani, Díaz insistió en que su intervención estuvo limitada estrictamente al área de la salud mental y el tratamiento de las adicciones. El psicólogo estuvo acompañado en la sala por el músico Ramiro Cerezo, líder de la banda Pier y paciente suyo, quien presenció la jornada desde el sector del público. Como informó este medio Juicio por Maradona: el psicólogo «Charly» Díaz se desmarcó de las decisiones médicas y recibió un sorpresivo apoyo, la estrategia de Díaz apunta a delimitar responsabilidades frente a los otros profesionales de la salud imputados.

Los chats sobre el estado de Maradona y la interna con Morla

Uno de los puntos de mayor tensión en la jornada fue la explicación que Díaz debió dar sobre una serie de mensajes de WhatsApp intercambiados con Maximiliano Trimarchi, un paciente suyo que trabajaba en el entorno de Morla. En esos chats, ventilados previamente durante el juicio, Díaz afirmaba que Maradona estaba «knock out» y «rotísimo», y sugería «levantar campamento» ante una inminente internación.

Al respecto, el imputado contextualizó la conversación y argumentó que el término «levantar campamento» se refería a la incertidumbre laboral que generaba la inminente operación por el hematoma subdural de Maradona. Díaz aseguró que su recomendación a Trimarchi fue simplemente para que consultara sobre la continuidad de su trabajo.

El respaldo a Luque y Cosachov y el rechazo al «plan criminal»

Díaz también aprovechó su declaración para respaldar el accionar del neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, también imputados en la causa. El psicólogo relató que los conoció el 29 de octubre de 2020 y que confió plenamente en ellos por su trayectoria. Detalló que el cuadro inicial de Maradona incluía depresión por la pérdida de familiares, el aislamiento de la pandemia, consumo de alcohol y un control psicofarmacológico deficiente.

Al ser consultado por su abogado, Diego Olmedo, sobre la hipótesis de un «plan criminal» planteada por el abogado querellante Fernando Burlando (representante de Dalma y Gianinna Maradona), Díaz fue tajante:

El único plan que yo tuve fue lograr un tratamiento abstencionista para Maradona. Busqué que el paciente pueda revertir este cuadro. Estoy convencido de este modo de trabajar, es lo que hago con mis pacientes y el camino es todo. La familia desconfía por una obviedad, porque me llamó Matías Morla, pero mis intereses fueron los mejores para el paciente.

Hacia el final de su exposición, ante la pregunta del juez Ortolani sobre si pudo haber hecho algo para evitar el fallecimiento del Diez, Díaz remarcó la limitación de su especialidad profesional:

No pude haber hecho nada distinto para intervenir un cuadro cardíaco. Me hubiera encantado, pero no podía haber intervenido.

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