Endeudamiento juvenil: casi el 40% de los jóvenes tiene deudas con atrasos promedio de $1 millón
La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo impactan de lleno en las finanzas de los hogares argentinos, con un foco especialmente crítico en los sectores más jóvenes. Según un informe de la consultora EcoGo, casi el 40% de los jóvenes de hasta 24 años que tomaron créditos se encuentra en situación de mora, acumulando un atraso en los pagos que promedia el $1.015.000 por persona. Esta problemática, que ya afecta a más de 5 millones de personas en todo el país, expone la vulnerabilidad de una franja etaria marcada por la informalidad laboral y los salarios bajos.
La radiografía de la morosidad joven
El relevamiento de la entidad dirigida por Marina Dal Poggeto detalla que, en mayo, el universo de deudores de hasta 24 años alcanzaba las 1.382.000 personas. De ese total, 528.000 se encontraban en mora (un 38,2%), acumulando un saldo irregular global de $536.000 millones. La facilidad para acceder a financiamiento no bancario y de plataformas digitales, que exigen menores requisitos pero aplican tasas más altas, aceleró el sobreendeudamiento de este grupo.
Al respecto, Sebastián Menescaldi, socio adjunto de EcoGo, analizó el escenario y las facilidades de acceso al financiamiento que tienen los jóvenes:
«La cantidad de deudores con mora en los jóvenes es muy alta, es un sector para el que es más fácil acceder a crédito no bancario y con menos requisitos».
El estudio consideró como morosos a aquellos usuarios con saldos impagos de más de 90 días (situación 3 del Banco Central) en líneas de crédito personales, prendarios, hipotecarios, tarjetas de crédito y plataformas de financiamiento digital.
Saldos impagos y la brecha con los salarios
La dificultad para cumplir con las obligaciones financieras no es exclusiva de los menores de 24 años, aunque en este grupo la mora duplica la media de las familias (15,9%). En los segmentos de mayor edad, los montos promedio adeudados son aún más elevados: los morosos de entre 25 y 38 años registran atrasos por $2.100.000 en promedio, mientras que en la franja de 45 a 54 años la cifra escala a los $3.700.000.
En casi todos los casos, las deudas acumuladas superan el salario promedio de bolsillo del sector privado registrado, que en abril se ubicó en $1.737.893. El sociólogo Luis Campos advirtió sobre la desigualdad de ingresos al señalar que «la mediana de bolsillo apenas llegó a $1.314.429, lo que significa que el 50% de los trabajadores cobran menos que ese monto».
Asimetrías regionales y el debate político
A nivel geográfico, un informe de la consultora Analytica revela que la provincia de Buenos Aires lidera el índice de morosidad con un 37,8% de deudores con atrasos. Le siguen San Juan (35,2%), Catamarca (34,2%), San Luis (34,1%) y La Rioja (34,0%). En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (16,1%), La Pampa (19,5%) y Neuquén (23,3%) presentan los niveles de irregularidad más bajos del país.
Frente a este escenario, desde el Gobierno nacional buscaron desvincular el aumento de la morosidad de las políticas de ajuste y el apretón monetario que disparó las tasas de interés. El vocero presidencial, Adrián Ravier, atribuyó la situación a problemas de educación financiera:
«La gente se expone a riesgos de impago simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones».
No obstante, los datos macroeconómicos muestran que la carga financiera de los hogares pasó de comprometer el 17% de la masa salarial familiar en 2024 al 30% en mayo de este año. El incremento de las tasas reales de los préstamos personales (que pasaron del 4% al 40% proyectado a 2026) y de las tarjetas de crédito (del 21% al 60%), sumado a la desaceleración de la inflación, impidió que las deudas en pesos se licuaran, consolidando un escenario de extrema complejidad para los próximos meses.

