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Crisis de Flybondi: volvió a volar tras un acuerdo con YPF pero sumó siete cancelaciones en un solo día

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La aerolínea low cost Flybondi reanudó sus operaciones luego de casi dos semanas de parálisis total debido a un conflicto por el suministro de combustible. Sin embargo, la vuelta a los cielos no trajo alivio inmediato: en su segunda jornada de reactivación, la empresa ya registró siete cancelaciones de vuelos sobre un total de 15 programados, lo que expone la profunda crisis operativa que atraviesa la compañía.

Un acuerdo de emergencia con YPF y pocos pasajeros

La suspensión de los servicios de la low cost se había iniciado el viernes 3 de julio. Tras doce días sin actividad, la firma aérea logró destrabar la situación al alcanzar un acuerdo con YPF para el abastecimiento de combustible de aviación Jet A-1. Desde hace meses, la petrolera estatal exige a la aerolínea el pago por adelantado para autorizar la carga en sus aeronaves. Mientras desde el entorno de la empresa aseguran que el conflicto quedó resuelto, en la petrolera se limitaron a señalar que el suministro se realiza actualmente con normalidad.

Durante el primer día de reactivación, Flybondi operó rutas hacia Bariloche, Santiago del Estero y Neuquén. Sin embargo, el regreso evidenció una fuerte caída en la demanda: el vuelo con destino a la ciudad rionegrina despegó con apenas 62 pasajeros a bordo, sobre una capacidad total de 189 asientos disponibles.

Flota diezmada, personal suspendido y rutas postergadas

La regularización de los vuelos se ve seriamente afectada por la falta de aviones. Actualmente, Flybondi cuenta con apenas cuatro aeronaves operativas de una flota total de 13. La empresa prevé incorporar una quinta unidad durante el fin de semana, pero el panorama para los pasajeros sigue siendo incierto. En su sitio web oficial, destinos nacionales clave como Salta y Puerto Madryn recién muestran disponibilidad de pasajes a partir de septiembre.

En el plano internacional, la situación es aún más compleja. Los vuelos a Florianópolis aparecen disponibles recién para octubre, mientras que las rutas a Salvador de Bahía y Maceió se postergaron hasta enero de 2027. Por el momento, solo los servicios a Asunción y Río de Janeiro se mantienen con disponibilidad regular inmediata.

La crisis también impacta en el personal. Con una plantilla de aproximadamente 750 empleados, una parte de los trabajadores permanece suspendida en el marco de un acuerdo alcanzado con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF). En medio de esta reestructuración, la gestión operativa de la firma quedó bajo la órbita de Leonel Dopazo, actual gerente de Operaciones.

Récord de cancelaciones y denuncias de la ANAC

Los problemas de puntualidad y cumplimiento de Flybondi no son nuevos. Según datos de la consultora Adventus, durante el primer semestre del año la low cost concentró el 73,73% de todas las cancelaciones registradas en los aeropuertos argentinos, liderando un preocupante ranking sobre un universo de 41 compañías aéreas. La situación empeoró drásticamente en lo que va de julio: apenas tres de sus vuelos despegaron en horario y la tasa de cancelaciones trepó al 91,90%.

Flybondi comenzó a operar en el país en 2018, en el marco de la apertura del mercado aerocomercial impulsada durante la presidencia de Mauricio Macri. Tras un reciente cambio de control accionario a mediados de 2025, el fondo de inversión Cartesian cedió el control de la compañía a COC Global Enterprise, liderada por el empresario Leonardo Scatturice, quien mantiene vínculos con la gestión de Javier Milei.

Bajo esta nueva administración, la empresa había anunciado en diciembre pasado un ambicioso plan de expansión para incorporar 35 aeronaves Airbus y Boeing en un plazo de cuatro años. No obstante, las demoras en las entregas de los aviones alquilados provocaron una ola de suspensiones de vuelos sin previo aviso, lo que derivó en que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) labrara actas de infracción contra la compañía.

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