Estrategia legislativa: el Gobierno busca reactivar el Congreso con reformas económicas y la mira en 2027
El gobierno de Javier Milei busca consolidar un giro estratégico para el segundo semestre del año, con el objetivo de trasladar la centralidad política al ámbito legislativo. Luego de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete —tras un extenso conflicto de cuatro meses—, la administración libertaria intenta dejar atrás las turbulencias internas y enfocar sus esfuerzos en un ambicioso paquete de reformas económicas y electorales en el Congreso de la Nación.
La agenda parlamentaria estará dominada por la economía. El Presidente trabaja junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili, en un nuevo paquete de leyes. Esta iniciativa contempla la modificación de la carta orgánica del Banco Central y una propuesta de shutdown adaptada al contexto local, con el fin supremo de otorgarle fuerza de ley al superávit fiscal.
Obra pública y reforma electoral en el horizonte
Entre las prioridades inmediatas para el Senado se destaca el proyecto de ley para establecer un Régimen Excepcional para la Regularización de la Obra Pública. Con un plazo de vigencia de 24 meses, esta medida busca destrabar la parálisis administrativa de contratos que, en algunos casos, acumulan hasta dos décadas de inactividad. El mecanismo propone el pago de una suma final y definitiva a las empresas contratistas a cambio de que estas renuncien de forma expresa a cualquier acción judicial presente o futura contra el Estado nacional.
En el plano político, el oficialismo apunta a una reforma electoral que elimine las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de cara a las presidenciales de 2027. Bajo la conducción operativa de Karina Milei, la directiva interna en La Libertad Avanza (LLA) es clara: la prioridad absoluta es asegurar la continuidad de Javier Milei en el poder. Por este motivo, las aspiraciones de los referentes provinciales quedaron en pausa, supeditadas a una estrategia nacional más aperturista que contempla sellar alianzas con gobernadores aliados de otros espacios políticos.
La interna peronista se recalienta en el territorio bonaerense
Mientras el oficialismo reconfigura su estrategia, la oposición peronista atraviesa una fuerte disputa interna que ya repercute en la postulación de candidatos para intendencias clave de la provincia de Buenos Aires. La tensión entre el sector alineado con la expresidenta Cristina Kirchner y los sectores leales al gobernador Axel Kicillof se traduce en armados electorales enfrentados en distritos de peso como Morón, Lanús, La Matanza, Avellaneda y General Pueyrredón, que en conjunto representan a casi tres millones de electores.
La agrupación La Cámpora profundizó sus críticas hacia el kicillofismo en los últimos días. Durante un acto político en Carmen de Areco, municipio gobernado por el camporista Iván Villagrán, el diputado nacional Máximo Kirchner defendió la postulación de su madre para liderar el espacio político y lanzó un fuerte mensaje interno:
“Cuando nosotros proponemos que [Cristina] sea nuestra candidata, no queremos joder la vida y el destino a nadie. No es que estamos haciendo alguna maldad. Entendemos que es la mujer más capacitada”.

