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Selección argentina: el secreto científico y la obsesión de Julián Álvarez tras su noche de gloria

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KANSAS CITY.- El agónico derechazo de Julián Álvarez ante Suiza fue mucho más que el gol que clasificó a la Selección argentina a las semifinales del Mundial. El tanto en el Arrowhead Stadium de Kansas City resumió a la perfección la resiliencia de un delantero que debió batallar contra las lesiones, recuperar su foco mental ante los rumores de transferencias europeas y reconstruir su mejor versión física y futbolística bajo la conducción de Lionel Scaloni.

El «uno en un millón» de Sandra Rossi

La mentalidad competitiva de Álvarez no es un fenómeno reciente, sino un rasgo que la ciencia deportiva detectó temprano. En el pizarrón de Sandra Rossi, directora del Departamento de Neurociencia de River Plate, el nombre de Julián aún lidera el historial de evaluaciones. Los primeros tests del cordobés arrojaron una combinación inédita de velocidad, reflejos, toma de decisiones y visión periférica. «Uno en un millón», sentenciaron los especialistas en Núñez. Lo particular era su obsesión: cada vez que un compañero superaba sus marcas, Julián exigía repetir las pruebas para volver a la cima del ranking, una conducta que mantiene hasta la actualidad en Europa.

De la enfermería y los rumores al grito sagrado

El camino hacia este presente en el Mundial estuvo repleto de obstáculos. Un mes y medio antes del debut, un esguince en el tobillo derecho marginó a la «Araña» del cierre de la liga española y condicionó su preparación física. A esto se sumaron las versiones sobre una posible salida del Atlético de Madrid con destino al Barcelona, una distracción que afectó su rendimiento en los primeros partidos de la Copa del Mundo y motivó conversaciones internas en el búnker argentino para reenfocarlo.

La recuperación definitiva del delantero comenzó a gestarse en la antesala del partido contra Egipto, cuando recuperó la alegría en los entrenamientos y su habitual despliegue físico. Ante Suiza, disputó los 120 minutos y, a los 111, cuando el cansancio físico parecía extremo, sacó un remate al ángulo derecho custodiado por Gregor Kobel para sellar el triunfo. Además de su gol, Álvarez lideró la presión defensiva del equipo nacional con diez acciones de asfixia sobre la salida rival, forzando la pérdida del balón en seis oportunidades.

La eficacia histórica y el choque ante Inglaterra

Tras el encuentro, el atacante expresó su desahogo ante la prensa:

“En el Mundial venía de menos a más. Este gol me da confianza y fue importante para el equipo”

Con esta anotación, el cordobés alcanzó los cinco goles en Copas del Mundo (sumados a los convertidos ante Polonia, Australia y Croacia en Qatar 2022), registrando una efectividad asombrosa de casi medio gol por remate al arco (cinco tantos sobre 12 disparos directos). De esta manera, igualó la línea de Gonzalo Higuaín y quedó por detrás de leyendas como Lionel Messi (21), Gabriel Batistuta (10), Diego Maradona (8), Guillermo Stábile (8) y Mario Kempes (6).

Por su parte, el entrenador Lionel Scaloni se refirió a la sana pero feroz competencia por el puesto de centrodelantero con Lautaro Martínez, quien también convirtió frente a los helvéticos:

“No es fácil tomar la decisión para que no juegue el nueve goleador de Italia. Yo no la veo tan clara como ustedes. Lógicamente no estarán contentos, pero reman para adelante y, en vez de decirme algo para que los ponga, entrenan mejor para que termine dudando”

Ahora, la Selección argentina se prepara en el complejo Compass Minerals para afrontar el cruce de semifinales contra Inglaterra, un rival de enorme carga histórica y emocional, donde Julián Álvarez buscará revalidar su vigencia y dar el penúltimo paso hacia la gloria máxima.

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