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Mundial 2026: los datos que desarman las acusaciones de favoritismo a la Selección

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La agónica victoria de la Selección Argentina por 3 a 2 ante Egipto en Atlanta, que selló el pase a los cuartos de final del Mundial 2026, no solo dejó festejos sino que también reavivó una vieja polémica en el entorno del fútbol internacional. Sectores de la prensa extranjera, hinchas rivales e incluso figuras políticas apuntaron contra la FIFA por supuestos fallos arbitrales favorables al equipo de Lionel Scaloni. Sin embargo, un análisis detallado de los datos de la competencia relativiza estas acusaciones y expone la solidez del camino del vigente campeón del mundo.

La polémica tras el triunfo ante Egipto

El foco del reclamo del seleccionado africano se centró en dos jugadas clave durante el partido disputado el pasado 7 de julio. La primera fue un gol anulado a Zico a instancias del VAR por una falta previa sobre Lisandro Martínez cuando el encuentro estaba 1-0 a favor de Egipto. La segunda, una supuesta infracción de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah que precedió al contragolpe del definitivo gol de Enzo Fernández. Las quejas escalaron rápidamente al plano político: el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, llegó a declarar públicamente que a Egipto «lo robaron».

Por su parte, el futbolista egipcio Zico apuntó directamente contra el juez del encuentro:

«El árbitro echó por tierra el esfuerzo de todo un país. Fue el culpable de la derrota. El campeonato está dirigido».

Frente a esta ola de cuestionamientos, el director técnico argentino, Lionel Scaloni, optó por desdramatizar la situación y aconsejó mantenerse al margen de las redes sociales.

«No mires las redes sociales y ya está. Si no mirás eso, no te enterás. De una cosa chiquita se hace algo demasiado grande».

Los números reales del arbitraje

Para analizar si existe un patrón de favoritismo, la cadena británica BBC recopiló estadísticas del torneo que contradicen la narrativa de una supuesta ayuda sistemática. De cara a los cuartos de final, la Selección Argentina presenta una conducta sumamente limpia: únicamente Gonzalo Montiel arrastra una tarjeta amarilla y corre riesgo de suspensión. En contraste, Inglaterra, posible rival en instancias decisivas, cuenta con cuatro futbolistas amonestados, entre ellos su figura Jude Bellingham.

La relación entre infracciones cometidas y amonestaciones también expone diferencias de criterio que no necesariamente benefician al conjunto albiceleste. Argentina recibe una tarjeta amarilla cada 19,7 faltas cometidas, mientras que los ingleses son amonestados cada 7,7 infracciones. En cuanto a los penales, si bien el equipo ya suma tres en este certamen (tras el récord de cinco en Qatar 2022), ninguno de los cobrados en esta edición fue objeto de controversias reglamentarias, lo que responde principalmente a la postura ofensiva del equipo en el área rival.

El armado de la llave y la mirada de los hinchas

Otro de los argumentos utilizados por los críticos es la supuesta facilidad del fixture, tras enfrentar a Cabo Verde y a Egipto. Sin embargo, el cuadro de competencia quedó determinado estrictamente por los resultados deportivos y no de manera discrecional. Para esta edición, la FIFA estableció que los cuatro primeros países del ranking, de ganar sus respectivos grupos, evitaran cruzarse antes de las semifinales. De cumplirse la lógica de los favoritos, el torneo podría albergar cruces de alto impacto como Francia-España y Argentina-Inglaterra.

En las calles de Kansas City, sede del próximo cruce de cuartos de final ante Suiza este sábado, los hinchas argentinos minimizan las acusaciones con el clásico ingenio rioplatense. Entre recuerdos del penal no cobrado a Gonzalo Higuaín en la final de Brasil 2014 o el polémico desenlace de Italia 90, los simpatizantes defienden la legitimidad del proceso de la «Scaloneta». «Mirá si vamos a comprar a la FIFA, estamos fundidos hermano. Que digan lo que quieran, nos quieren bajar porque somos los campeones», sentenció Facundo, un hincha cordobés oriundo de Bell Ville que sintetiza el sentir popular en tierras norteamericanas.

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