Hito científico: el Instituto Malbrán cumple 110 años de historia al frente de la salud pública argentina
La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (Anlis) Doctor Carlos Malbrán conmemora sus 110 años de trayectoria como el pilar fundamental de la soberanía sanitaria y la investigación científica en la Argentina. Desde su sede en el barrio porteño de Barracas, el organismo ha sido el actor central en el diagnóstico, vigilancia epidemiológica y respuesta ante las mayores emergencias sanitarias que afectaron al país, desde los brotes históricos de cólera hasta las recientes pandemias de gripe A y Covid-19.
De la inspiración europea a la consolidación nacional
La historia de la institución comenzó a gestarse a fines del siglo XIX, una época en la que las enfermedades infecciosas representaban una de las principales amenazas para la población. El médico Carlos Gregorio Malbrán impulsó la creación de un centro dedicado al estudio de microorganismos y a la producción nacional de vacunas y sueros tras un viaje a Europa, donde estudió los avances más recientes en microbiología.
En 1901 comenzó a promover activamente la creación de un instituto de bacteriología. Tras años de planificación y obras, el 10 de julio de 1916 se inauguró formalmente el Instituto de Bacteriología, Química y Conservatorio de Vacuna Antivariólica, el origen de la actual organización. Con las décadas, el organismo se expandió: en 1963 adoptó el nombre de Instituto Nacional de Microbiología Doctor Carlos Malbrán y, en 1996, la creación de la Anlis unificó bajo una misma estructura a diversos institutos, centros nacionales y unidades especializadas. Por sus laboratorios pasaron figuras ilustres de la ciencia nacional, incluidos los premios Nobel Bernardo Houssay y César Milstein.
El escudo argentino ante las emergencias sanitarias
A lo largo de su trayectoria, el Malbrán se consolidó como la referencia ineludible ante crisis epidemiológicas. Durante la pandemia de gripe A en 2009, el instituto debió reorganizar su funcionamiento para procesar hasta 1.200 muestras diarias y puso en marcha un laboratorio de alta seguridad biológica. Más de una década después, frente a la irrupción del Covid-19, sus especialistas lideraron el diagnóstico, la vigilancia genómica y el monitoreo de variantes del coronavirus en el país.
“Cumplir 110 años representa el legado de generaciones de científicos, profesionales y trabajadores que hicieron del Malbrán una de las instituciones científicas más importantes de la Argentina y de referencia para toda la región”, afirmó Claudia Perandones, directora de la Anlis Malbrán.
“Ese legado nos compromete a seguir desarrollando capacidades estratégicas para responder a los desafíos del presente y del futuro, fortaleciendo la investigación, la innovación, el diagnóstico de referencia, la vigilancia epidemiológica y la formación de recursos humanos, con una mirada federal y al servicio de toda la población”, añadió la funcionaria.
Soberanía, vacunas y tecnología del futuro
La actividad diaria del Malbrán excede ampliamente la respuesta a las emergencias. En la actualidad, coordina 31 redes nacionales, 24 coordinaciones jurisdiccionales y más de 1.400 instituciones en todo el territorio nacional. Sus equipos realizan más de 200.000 análisis de laboratorio anuales y sostienen programas de vigilancia activa sobre enfermedades como influenza, sarampión, rubéola, poliovirus, tuberculosis, hantavirus, HPV y resistencia antimicrobiana.
Asimismo, el organismo conserva capacidades de producción soberana de insumos críticos. Es el productor exclusivo de Candid #1, la única vacuna disponible en el mundo para prevenir la Fiebre Hemorrágica Argentina, además de elaborar sueros antiofídicos, antiaracnídicos y antiescorpiónicos distribuidos en todo el país. En materia tecnológica, el instituto incorporó plataformas de genómica, bioinformática e inteligencia artificial, y cuenta con el primer laboratorio de Bioseguridad Nivel 4 para salud humana de América Latina, junto con desarrollos innovadores como MALDI-Bot, un asistente virtual para la identificación rápida de patógenos.

