Efecto Brasil 2014: la Selección Argentina vuelve a cruzarse con Suiza bajo el liderazgo de Lionel Messi
La Selección Argentina vuelve a enfrentar a Suiza en una instancia decisiva de la Copa del Mundo, en un duelo que inevitablemente evoca los fantasmas y las emociones de aquel recordado cruce en Brasil 2014. Con el Arrowhead Stadium de Kansas City como nuevo escenario, el equipo nacional busca dar un paso clave hacia el título con Lionel Messi como bandera indiscutida. A sus 39 años, el capitán argentino desafía el paso del tiempo y lidera al plantel en una Copa que lo tiene como el máximo protagonista y goleador.
El espejo de Brasil 2014 y un rival conocido
La coincidencia temporal y deportiva es de alto impacto. Hace exactamente 12 años, en el Arena Corinthians de San Pablo, la Argentina dirigida por Alejandro Sabella sufría ante el combinado helvético hasta que una genialidad de Messi habilitó a Ángel Di María para el agónico 1-0 en el tiempo suplementario. Hoy, con una geografía distinta y una nueva generación de futbolistas, la exigencia y el sufrimiento siguen siendo parte de la identidad de un equipo que aprendió a convivir con la presión.
Del plantel argentino que disputó aquella final en el Maracaná no queda ningún sobreviviente en cancha, a excepción del propio Messi. En la vereda de enfrente, la resistencia al paso del tiempo la encarnan el lateral izquierdo Ricardo Rodríguez y el mediocampista Granit Xhaka, actual referente del Sunderland inglés, quien no ocultó su admiración por el diez argentino antes del choque decisivo:
«¿Enfrentar a Messi? No sé si podremos controlarlo durante 90 o 120 minutos. Para mí, y creo que para todos, haber jugado en su era es un privilegio».
La ingeniería física detrás del capitán
Para llegar a este nivel de competitividad a los 39 años, Messi debió someterse a una rigurosa planificación profesional que comenzó a gestarse tras la Copa América 2024. Impulsado por el deseo de despedirse de la Selección Argentina con su mejor versión, el delantero diseñó una rutina de entrenamientos a contraturno de su actividad en el Inter Miami junto a su compañero Rodrigo de Paul.
Este plan incluyó una estricta dieta balanceada y el acompañamiento diario de Walter Insaurralde, kinesiólogo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), quien se instaló en Miami especialmente para coordinar sus sesiones de recuperación. Los resultados están a la vista: tras la agónica victoria ante Egipto, donde Messi mostró su vigencia emocional y competitiva al quebrar en llanto tras el pitazo final, el capitán demostró que su ambición sigue intacta.
El camino hacia el récord de Pelé
En lo que va del certamen, el rosarino registra una marca implacable de ocho goles en cinco partidos, consolidándose como el máximo artillero histórico de los mundiales con 21 tantos en su cuenta personal. En la tabla de goleadores de esta edición compite mano a mano con Kylian Mbappé (12 años menor) y supera por un tanto a Erling Haaland (14 años menor), demostrando una vigencia inédita para el futbolista más veterano del torneo.
Además de su faceta goleadora, Messi busca adueñarse de otra marca legendaria: el récord de asistencias en Copas del Mundo. Con ocho pases de gol en su historial, el capitán argentino se encuentra a un paso de alcanzar y superar la marca histórica atribuida a Pelé, quien ostenta entre ocho y diez asistencias según los diferentes registros oficiales. Más allá de los números, la ilusión argentina vuelve a encenderse bajo la misma premisa de la última década: que el próximo partido de Messi nunca sea el último.

