Crisis textil: la firma Fisipa entró en concurso preventivo por deudas de más de $565 millones
La firma textil Fisipa, dedicada a la producción de hilados sintéticos y liderada por Luciano Galfione —presidente de la Fundación ProTejer—, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia. El proceso quedó radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, bajo la conducción del juez Alberto Alemán, tras declararse en estado de cesación de pagos con un pasivo total que supera los $565,4 millones.
Los números de la crisis y el pasivo millonario
La empresa, radicada en la localidad bonaerense de La Plata, justificó la medida judicial por una combinación de variables macroeconómicas que afectaron de manera directa su sustentabilidad operativa. De acuerdo con los balances presentados ante los tribunales comerciales, el pasivo de $565,4 millones se divide en tres frentes críticos: las deudas laborales ascienden a unos $209,7 millones (que abarcan sueldos y reclamos del personal); los compromisos fiscales y previsionales suman $161,2 millones (principalmente deudas de seguridad social y planes de pago con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, ARCA); y los saldos pendientes con proveedores y entidades financieras, entre las que figuran el Banco Nación y el Banco Credicoop, alcanzan los $194,3 millones.
Por otro lado, los activos declarados por Fisipa se valoraron en $525,6 millones, conformados mayoritariamente por maquinarias de hilandería textil y existencias de materias primas clave como nylon y poliéster.
De la expansión fabril al freno de la producción
Fundada en el año 2014, la firma se instaló en el histórico predio de 40.000 metros cuadrados de la ex-Sniafa en La Plata, una planta emblemática que había quebrado en 2010. Tras un proceso de puesta en valor edilicia y tecnológica, Fisipa logró un crecimiento sostenido de su producción de hilados hasta 2017. Sin embargo, tras los vaivenes de los años subsiguientes y el impacto de las restricciones de insumos importados en 2023 —dado que más del 90% de su materia prima proviene del exterior—, el escenario se tornó inviable a partir de 2024.
La conducción de la compañía detalló tres factores determinantes para el desequilibrio financiero actual:
- Desplome del consumo: el sector textil arrastra una contracción interanual del 23% en su producción industrial. En el caso de Fisipa, el uso de la capacidad instalada se hundió por debajo del 20%.
- Incremento de costos: la empresa denunció una suba en las tarifas de servicios públicos superior al 600%, desalineada de la inflación general.
- Presión de las importaciones: la reducción de aranceles del 18% al 6% y la flexibilización de controles facilitaron el ingreso masivo de productos terminados, equivalentes al consumo de todo un año en un lapso de tres meses.
Esta parálisis derivó en un drástico ajuste de su estructura. En marzo de 2024, la firma ejecutó un fuerte recorte de personal y, para 2025, tras meses sin actividad, aplicó suspensiones rotativas por tres meses. Actualmente, los registros oficiales indican que la fábrica cuenta con apenas ocho empleados registrados.
En su presentación judicial, la empresa describió con crudeza la situación actual:
Llegamos, así, al momento actual en que la empresa no tiene más capital de giro, no tiene suficientes ventas para afrontar obligaciones, no es susceptible de créditos por su riesgo y, en consecuencia, no puede afrontar más sus obligaciones. El mercado está paralizado, inundado de importaciones que tampoco se venden, precios por debajo de los costos y una perspectiva bastante negativa respecto al futuro de corto plazo.
El cronograma del proceso judicial
Con la apertura formal del «pequeño concurso» bajo la órbita de la justicia comercial porteña, se establecieron los plazos legales para la reestructuración de los pasivos de la hilandera platense. El juez Alberto Alemán fijó el 15 de septiembre de 2026 como fecha límite para que los acreedores presenten formalmente sus pedidos de verificación de deuda ante la sindicatura designada.
Asimismo, el período de exclusividad para que Fisipa negocie con sus acreedores, presente propuestas de pago y obtenga las mayorías legales necesarias para evitar la quiebra vencerá el 1 de julio de 2027.

