Desinflación: Caputo se reunió con supermercadistas para contener costos laborales
El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una reunión clave con representantes de las principales cadenas de supermercados del país, en el marco de la estrategia del Gobierno para consolidar la desinflación. El encuentro se centró en la preocupación de las firmas por contener los costos laborales, especialmente ante el desempeño de los precios de los alimentos, que en junio mostraron una desaceleración significativa.
La iniciativa del Gobierno busca alinear las expectativas de los distintos actores económicos con el objetivo de reducir la inflación. En este sentido, la moderación de las negociaciones paritarias emerge como un factor crucial para evitar presiones adicionales sobre los precios, particularmente en un sector tan sensible como el de la alimentación.
El impacto de los precios de alimentos en la inflación
Durante la reunión, los empresarios del sector supermercadista expusieron su visión sobre el contexto actual. Un punto central de su argumento es que los precios de los alimentos vienen mostrando un comportamiento por debajo del nivel general de inflación. Esta tendencia se profundizó en junio, donde se observó que los precios de este rubro se ubicaron «muy por debajo del 2%», según lo expresado por las fuentes cercanas al encuentro.
Este dato es fundamental para las cadenas, ya que un menor incremento en los precios de venta final de los productos alimenticios impacta directamente en sus márgenes y en la capacidad de afrontar aumentos salariales significativos. La búsqueda de contención de los costos laborales se presenta, entonces, como una estrategia para mantener la competitividad y contribuir a la desaceleración inflacionaria general.
La postura de los supermercadistas sugiere que, si bien reconocen la necesidad de ajustar salarios, la base para estas negociaciones debería reflejar la realidad de los precios de sus productos, que no siguen el mismo ritmo que el índice de precios al consumidor general. Este diálogo entre el Gobierno y el sector privado es un indicio de la búsqueda de consensos para gestionar las expectativas inflacionarias y laborales en el corto y mediano plazo.

