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Planificación patrimonial: el poder preventivo, clave para evitar «situaciones penosas» ante el Alzheimer

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En el ámbito de la planificación patrimonial y la protección de los derechos de las personas mayores, una herramienta jurídica clave emerge como alternativa al tradicional testamento, especialmente cuando se enfrenta el avance de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Según María Cristina Clemente, escribana pública en Alicante, este instrumento legal es fundamental para evitar situaciones familiares angustiantes, decisiones dolorosas y prolongados procesos judiciales.

La especialista advierte que existe un documento notarial poco solicitado hasta que es demasiado tarde para ejecutarlo. “Si me admitís un consejo como notario que creo que podría evitar situaciones muy penosas, muy tristes, muy angustiosas, es aconsejarles plantear hacer una escritura que no es el testamento, incluso por delante del testamento, son los poderes preventivos”, explicó Clemente en un video difundido en sus redes sociales. La profesional subraya que este trámite es esencial para sortear los “escollos burocráticos” que surgen cuando la capacidad de decisión de un ser querido comienza a mermar debido a una patología cognitiva.

El escenario de la urgencia y el bloqueo familiar

Clemente describe un escenario recurrente: un padre o madre es diagnosticado con Alzheimer y, con el tiempo, pierde la autonomía para seguir con la vida en su hogar. Ante la urgencia de costear un ingreso en un centro especializado, las familias se encuentran con un bloqueo crítico. “Llega el momento en que ya no es posible que continúe en casa porque se exige internamiento en una residencia y eso genera muchos gastos y la liquidez no está en el banco, está en la que era su vivienda habitual, y hay que venderla”, detalla la escribana. En ese punto, la situación se complica drásticamente si el titular del inmueble ya no puede comparecer ante una escribanía, lo que obliga a los familiares a iniciar un complejo procedimiento de modificación de la capacidad en sede judicial.

Cómo funciona el poder preventivo

El poder preventivo permite anticiparse a esta etapa. “La ley desde hace unos años permite que, cuando todavía estás en condiciones de tomar decisiones, incluso cuando estás en esos primeros estadios de diagnóstico de la enfermedad, puedes venir a notaría y allí decidir qué persona de tu entorno, de absoluta confianza, será la que se encargue de tomar decisiones cuando tú ya no puedas hacerlo”, afirma la especialista. A través de este documento, el poderdante designa a un tercero que actuará en su nombre sin necesidad de esperar a que un magistrado dicte una sentencia de incapacitación.

La diferencia central respecto al testamento radica en su funcionalidad: el testamento regula el destino de los bienes tras el fallecimiento, mientras que el poder preventivo garantiza la administración de los mismos mientras la persona aún vive, pero se encuentra imposibilitada de gestionar su patrimonio. Este instrumento es esencial para realizar operaciones bancarias o vender propiedades cuando el titular no puede firmar.

Según Clemente, este trámite ofrece tranquilidad a las familias al evitar la intervención forzada del Estado en la toma de decisiones personales. “Ella será la que se ocupe de hacer todo lo que estime mejor para tu cuidado”, puntualiza la profesional al respecto del apoderado, enfatizando que esta gestión permite ahorrar meses de trámites y un desgaste emocional profundo para los hijos o cuidadores designados.

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