Mundial 2026: banderazo argentino en Atlanta y un estadio de lujo que esconde secretos FIFA
ATLANTA (enviado especial).- La fiebre mundialista argentina se apoderó de Atlanta con un multitudinario banderazo en el Piedmont Park, el principal pulmón verde de la ciudad. Más de 5000 hinchas se reunieron para manifestar su apoyo incondicional a la Selección, que este martes al mediodía buscará el pase a los cuartos de final del Mundial 2026 frente a Egipto.
La convocatoria, que se suma a las ya realizadas en Kansas, Dallas y Miami, fue una demostración de la pasión albiceleste, aunque no superó el récord de público del banderazo en North Miami el viernes pasado. Tras el sufrido triunfo ante Cabo Verde, la hinchada se mostró «confiada pero también cautelosa». «El Mundial es así, si no mira a Brasil con Noruega. Tenemos que estar con los pies sobre la tierra y confiar en Scaloni», expresó Raúl, llegado desde Trenque Lauquen junto a su hermano Sergio.
Las autoridades de Atlanta estiman la llegada de cerca de 45.000 hinchas, mayormente desde Argentina y Miami. La policía local emitió un llamamiento para que los aficionados no intenten colarse al estadio, como ya ocurrió en Dallas, advirtiendo sobre las posibles consecuencias legales, incluyendo prisión y la revocación de la visa.
El estadio, una mole de acero con reglas FIFA
El partido se disputará en el imponente Atlanta Stadium, una mole de acero inaugurada en 2017 con capacidad para 71.000 espectadores y un costo de 1500 millones de dólares. Este recinto, que ya albergó a la selección de Messi hace dos años para la Copa América, ha generado una expectativa aún mayor con la presencia de los campeones del mundo.
Una particularidad de este Mundial es el conflicto de la FIFA con los propietarios de los estadios anfitriones. Por tradición en Estados Unidos, los recintos llevan nombres de sus sponsors. Sin embargo, para la Copa del Mundo, marcas como AT&T o MetLife tuvieron que ocultar sus nombres. En Atlanta, la estructura del estadio, que al cerrar su techo forma la inconfundible estrella de tres puntas del logotipo de la marca automotriz alemana que lo patrocina, obligó a la FIFA a no mostrar imágenes aéreas para respetar los contratos de sus propios auspiciantes millonarios.
El estadio, que se divisa desde varias manzanas a la redonda en el centro de la ciudad, cuenta con la pantalla de 360 grados más grande del mundo: casi 6000 metros cuadrados y 2000 pantallas colocadas a más de 17 metros de altura. Es el hogar de los Atlanta Falcons de la NFL y el Atlanta United de la MLS.
Arthur Blank: el magnate que desafió a la FIFA
Detrás de este moderno coliseo se encuentra Arthur Blank, uno de los fundadores de la tienda Home Depot, cuya fortuna asciende a 10.800 millones de dólares según Forbes. Blank, dueño de los Atlanta Falcons y del Atlanta United, aceptó las condiciones de la FIFA sobre el nombre del estadio, pero mantuvo una condición innegociable: el precio de la comida y las bebidas.
“Nunca ha habido precios abusivos aquí. Queremos que la gente se sienta como en casa, segura, acogida, querida y respetada. Eso no es negociable”
Mientras en otros estadios del Mundial una cerveza puede costar 20 dólares y una botella de agua 5, en Atlanta se venden a la mitad de precio. «Es lo mismo para el Mundial que para el Super Bowl. Nunca pasó de la primera conversación con la FIFA porque dijimos que era algo obvio, esta es nuestra esencia. Tenemos que hacer que los aficionados se sientan valorados y apreciados», sostuvo Blank.
El magnate también dejó un legado para el fútbol estadounidense. En 2014 fundó la franquicia del Atlanta United, que debutó en la MLS en 2017 en este nuevo estadio. Bajo el mando del argentino Gerardo ‘Tata’ Martino, el equipo se convirtió en un fenómeno, llenando el estadio y logrando un título de MLS en su segundo año.
Además, Blank donó 50 millones de dólares y contribuyó a recaudar otros fondos para el Centro Nacional de Entrenamiento de Fútbol en Fayette, a veinte minutos del aeropuerto de Atlanta. Un complejo de 250 millones de dólares con más de una decena de canchas, gimnasio y capacidad para más de 400 empleados, que busca revolucionar el deporte en Estados Unidos. Allí se preparó la selección local que buscará su pase a cuartos frente a Bélgica.

