Mundial 2026: el «secreto» de Scaloni a Lisandro Martínez y Messi que terminó en gol
En un momento inusual de celebración, el director técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, festejó por primera vez un gol en lo que va del Mundial 2026. La explosión de alegría del entrenador se dio tras el primer tanto de Lionel Messi en el partido contra Cabo Verde por los 16avos de final, un gol que, según se pudo reconstruir, fue la culminación de una indicación precisa dada por Scaloni a sus futbolistas minutos antes.
La escena se desarrolló durante la primera pausa de hidratación del encuentro. Scaloni, conocido por su semblante serio y mesurado durante los partidos, se enfocó en impartir instrucciones a todo el plantel. Sin embargo, hubo un momento particular que captó la atención: el DT se dirigió específicamente a Lisandro Martínez y a Messi, señalando una jugada específica.
La indicación clave y el gol
Según la interpretación de lo ocurrido, Scaloni habría dicho:
«acuérdense de esta»
mientras señalaba a Lisandro Martínez y hacía un gesto que indicaba una parábola, marcando la dirección en la que la pelota debía ser jugada. Esta indicación, aparentemente, fue crucial.
Tras reanudar el juego, la Selección Argentina volvió al campo y no tardó en llegar el primer gol. La jugada se gestó con pases en la media cancha hasta que Lisandro Martínez ejecutó un pase largo al área, tal como le había marcado el entrenador minutos antes. Lionel Messi controló de zurda con un solo toque, quedando mano a mano con el arquero Vozinha, para luego definir con maestría y poner el 1-0.
El festejo inusual de Scaloni
Generalmente, es Pablo Aimar, uno de sus ayudantes de campo, quien suele desatar los festejos más efusivos en el banco de suplentes. Sin embargo, en esta ocasión, Scaloni no se contuvo. Levantó ambos brazos para celebrar el gol mientras permanecía sentado en una butaca, una imagen que contrastó con su habitual compostura.
Este episodio subraya la importancia de las decisiones tácticas y la comunicación en momentos clave de un partido de alta competencia. La precisión de Scaloni en la pausa de hidratación no solo derivó en el primer gol argentino, sino que también desató una inusual, pero justificada, euforia en el banco de suplentes.

