Reforma electoral: Santilli negocia con gobernadores para eliminar o suspender las PASO
En sus primeros días al frente de la Jefatura de Gabinete, Diego Santilli ha iniciado un intenso ciclo de negociaciones con gobernadores de distintas provincias. El objetivo central es avanzar en el tratamiento de la reforma electoral impulsada por el oficialismo en el Congreso, con un foco particular en la eliminación o, al menos, la suspensión de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Santilli argumentó la postura del Gobierno durante una conversación con LN+, destacando que la iniciativa busca beneficiar a la ciudadanía y optimizar los recursos estatales. «Es para la gente. El Presidente piensa: que la gente no vaya a votar seis veces; que no tenga que pagar el Estado entre US$250 y US$300 millones por una PASO; que la gente no tenga que ver en la televisión el espacio cedido para los partidos políticos», explicó el jefe de Gabinete.
Además de la eliminación de las PASO, el proyecto de reforma electoral busca frenar lo que el oficialismo describe como una «distorsión de un sistema con 174 partidos políticos». Para ello, se propone duplicar las exigencias de territorialidad para las agrupaciones, requiriendo su presencia en 10 provincias en lugar de las 5 actuales. También se contempla un aumento significativo del piso de afiliados necesario para un partido, pasando, por ejemplo, de 4.000 a 10.000 en la provincia de Buenos Aires, e implementando la afiliación digital como herramienta.
Las posturas de los gobernadores frente a la propuesta
La propuesta, que el Poder Ejecutivo envió al Congreso en abril de este año, ha generado diversas reacciones entre los mandatarios provinciales, tanto del oficialismo como de la denominada “oposición dialoguista”. Mientras el Gobierno busca una eliminación definitiva de las primarias, un sector de los gobernadores se inclina por consensuar una suspensión de las PASO para el próximo año. Desde el Senado, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, reforzó esta alternativa al señalar que el espacio no contaría con los números suficientes para una derogación total.
Santilli aclaró que la iniciativa representa una reforma «enfocada en la sociedad y no en las estructuras partidarias», e indicó que la discusión sobre la metodología podría incluir sugerencias de otros sectores, como el bloque de la Unión Cívica Radical.
Las posiciones de los jefes provinciales muestran diferencias marcadas. Los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan) y Alfredo Cornejo (Mendoza) expresaron su apoyo al proyecto original de la Casa Rosada. Por su parte, el cordobés Martín Llaryora no pone reparos a la eliminación, ya que el peronismo de su provincia rechaza ese mecanismo de votación. En tanto, Maximiliano Pullaro (Santa Fe) descartó avalar la eliminación nacional por encontrarse bajo el desarrollo de una reforma local que mantiene las primarias, aunque admitiría acompañar la opción de suspenderlas junto con los mandatarios de la región patagónica.
Rechazos y cautela en las provincias
Entre los rechazos, el tucumano Osvaldo Jaldo calificó la medida como un esquema “diseñado a medida” de La Libertad Avanza, mientras que el catamarqueño Raúl Jalil pidió un análisis pormenorizado antes de decidir su acompañarla.
El debate legislativo coincide con un escenario de cautela por parte de las administraciones provinciales, condicionado por variables económicas y de recursos. Durante el primer semestre, la coparticipación federal sufrió una reducción real interanual de 2,8%, un factor que incide en la predisposición de los gobernadores a negociar iniciativas nacionales.

