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Combustibles: cuánto cuesta llenar el tanque de nafta y gasoil en julio 2026

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Los precios de los combustibles volvieron a registrar movimientos en julio, manteniendo su fuerte impacto en el costo de uso de vehículos en Argentina. Aunque las variaciones respecto a junio fueron moderadas y no todos los productos experimentaron aumentos, llenar el tanque se consolida como uno de los gastos más significativos para los conductores diarios.

Según los relevamientos efectuados en estaciones de servicio de YPF de la Ciudad de Buenos Aires, los valores de referencia para este mes se establecieron de la siguiente manera:

Nafta súper: $2047 por litro.
Nafta premium: $2244 por litro.
Gasoil: $2119 por litro.
Euro diesel: $2353 por litro.

Con estos valores actualizados, completar la carga de combustible de varios de los modelos más populares del mercado argentino implica desembolsos cercanos o incluso superiores a los $100.000. Uno de los ejemplos más claros es el Fiat Cronos, que ha sido uno de los autos más vendidos del país en los últimos años y un referente en el segmento de vehículos compactos. Equipado con un tanque de combustible de 48 litros, llenarlo con nafta súper demanda aproximadamente $98.256.

En el mercado de vehículos usados, el Volkswagen Gol Trend mantiene su liderazgo entre los modelos más transferidos. Su tanque de 55 litros exige un gasto cercano a los $112.585 para una carga completa con nafta súper.

Las pickups también reflejan el peso del combustible en el costo operativo. La Toyota Hilux, líder histórica entre los utilitarios medianos, posee un tanque de 80 litros. Tomando como referencia el precio del gasoil común, una carga completa asciende a $169.520. En caso de optar por Euro diesel, el desembolso trepa hasta los $188.240.

Factores que influyen en el precio y cómo ahorrar

Más allá de las variaciones mensuales, los combustibles se mantienen en niveles históricamente elevados. El precio final en los surtidores no solo depende de la cotización internacional del petróleo, sino también de factores locales determinantes como la carga impositiva, los costos de los biocombustibles, la logística de distribución y el tipo de cambio.

Aunque el valor por litro escapa al control directo de los conductores, existen prácticas que pueden ayudar a reducir el consumo y optimizar la eficiencia del vehículo. Una de las principales recomendaciones es evitar aceleraciones y frenadas bruscas, ya que una conducción más suave permite que el motor trabaje en un rango más eficiente, disminuyendo el gasto de combustible.

Asimismo, es crucial controlar periódicamente la presión de los neumáticos. Circular con valores inferiores a los recomendados incrementa la resistencia al rodamiento, obligando al vehículo a consumir más energía para desplazarse. En ruta, el uso del control de velocidad crucero contribuye a mantener un ritmo constante y evitar aceleraciones innecesarias.

Otro aspecto a considerar es el impacto del aire acondicionado y las ventanillas abiertas. El primero aumenta la exigencia del motor, mientras que las ventanillas abiertas perjudican la aerodinámica a velocidades elevadas, ambos factores incidiendo en un mayor consumo.

Si bien estas medidas no eliminan el impacto de los precios en los surtidores, pueden contribuir significativamente a reducir el gasto mensual de combustible y a mejorar la autonomía de cada tanque. Además, las principales estaciones de servicio suelen ofrecer descuentos a través de aplicaciones propias, promociones bancarias o beneficios por día y horario de carga, por lo que conviene revisar las condiciones vigentes.

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