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Murió Daniel Melingo, emblema del rock y el tango, a los 68 años

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El mundo de la música argentina despide a una de sus figuras más versátiles y emblemáticas: Daniel Melingo. El reconocido músico, actor y poeta fue hallado sin vida en el interior de su vivienda por uno de sus hijos. Tenía 68 años y su partida deja un vacío en el rock nacional y en el tango, géneros que transitó con maestría y una voz inconfundible.

Melingo, cuya trayectoria abarcó desde el reggae de Los Abuelos de la Nada hasta la irreverencia de Los Twist y la profundidad del tango, se encontraba en los preparativos de una celebración especial. El próximo 21 de septiembre, Día de la Primavera, tenía previsto conmemorar los 30 años de su icónico álbum Tangos Bajos, con la presencia de numerosos invitados.

Un recorrido musical sin límites

Nacido en Parque Patricios el 22 de octubre de 1957, Melingo fue un artista que desafió las etiquetas. Aunque muchos lo asocian con el rock de los 80, él mismo afirmaba que el tango fue su primer amor, heredado de su madre. Sin embargo, su incursión en el rock lo catapultó a la fama, primero con Los Abuelos de la Nada, banda liderada por Miguel Abuelo y Andrés Calamaro.

De esa etapa, Melingo fue el autor de Chalamán, un himno reggae incluido en el álbum Vasos y Besos (1983). La canción no solo se convirtió en un hit radial, sino que también instaló un debate público sobre el consumo de marihuana, introduciendo el reggae a nivel popular en una época donde la información sobre el tema era escasa. «Chalaman me bajó de algún lado. Tuve buena suerte de estar parado justo ahí cuando cayó. Es del ’81, antes de que conociera a Pipo Cipolatti y mucho antes de que Cachorro López me presentara a Miguel Abuelo. La canción me llegó así y así la compuse», recordó en una entrevista.

Su siguiente gran paso fue como la «mitad perfecta» de Los Twist, junto a Pipo Cipolatti. Su álbum debut, La dicha en movimiento (1983), producido por Charly García, fue un éxito rotundo que marcó la Primavera Democrática. Con canciones como Cleopatra, la reina del twist y Pensé que se trataba de cieguitos, Los Twist aportaron diversión y frescura al rock nacional. Melingo también aportó su saxo a algunas formaciones de Charly García, particularmente en la etapa de Piano Bar.

En la década del 80, Melingo extendió su influencia a España, colaborando con grupos como Los Toreros Muertos y luego formando Lions in Love, una banda under que fusionaba soul y música electrónica, con la que grabó dos álbumes: Lions in Love (1989) y Psicofonías (1992).

El regreso al tango y el reconocimiento

A partir de 1997, Melingo se volcó de lleno al tango, género que abrazó con una voz aguardentosa y una estética arrabalera. Su álbum Tangos Bajos (1998) fue un punto de inflexión en su carrera, consolidándolo como un referente del tango contemporáneo. «Fui perfeccionando mi lenguaje general de la música, del tango en sí, no del idioma verbal, acercándome cada vez más a mí mismo. Ahí me di más manija y llegué a lo que llegué», reflexionó sobre esa etapa.

En los últimos años, su trabajo fue ampliamente reconocido. En 2017, ganó el Premio Gardel como Mejor Álbum de Tango Alternativo por Anda y como Mejor Videoclip por el tema En un Bosque de la China, dirigido por Luis Ortega. Este 2026, había vuelto a estar nominado a los premios Gardel por la canción La Guitarra junto a Fito Páez en la terna «Mejor Canción de Tango». Cabe recordar que en 2025 también había sido reconocido por el tema Pesar, con Pity Álvarez, en los mismos premios. Guitarra, saxo por encargo y clarinete fueron los instrumentos que pasaron por sus manos, marcando una trayectoria musical rica y diversa.

Los que quedamos en carrera somos sobrevivientes.

Daniel Melingo estudió en el Conservatorio Municipal Manuel de Falla y en la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires, cursando armonía, composición e interpretación. Su legado perdurará como el de un artista que supo cruzar fronteras musicales, dejando una huella imborrable en la cultura argentina.

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