Kicillof vs. Milei: Provincia minimiza el rol de Santilli y denuncia que Nación busca «borrar del mapa» a Buenos Aires
La tensión entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y la administración nacional de Javier Milei persiste, con el foco puesto en la disputa por fondos adeudados y la nula comunicación entre ambas gestiones. En este contexto, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, minimizó el impacto de la potencial llegada de Diego Santilli al gabinete nacional, asegurando que no modificará la postura del Presidente de «borrar del mapa» a la provincia.
Bianco reiteró el reclamo por las transferencias que, según el gobierno de Axel Kicillof, la Nación adeuda a la provincia. La controversia por los recursos económicos se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción, afectando la relación institucional entre los dos niveles de gobierno. El funcionario provincial enfatizó que la falta de diálogo y la postura de Milei trascienden los nombres propios en el Gabinete nacional.
Críticas al rol de Adorni y la «relación inexistente»
Durante sus declaraciones, el ministro bonaerense también se refirió al reciente paso de Manuel Adorni por la Casa Rosada, desestimando que su rol como vocero presidencial tuviera un impacto significativo en la dinámica con la provincia. Bianco señaló que Adorni actuaba en su función de portavoz, y no como Jefe de Gabinete, lo que limitaba su capacidad de incidencia en la relación interjurisdiccional.
La relación con Milei es inexistente.
Esta afirmación subraya la profunda grieta que separa a ambos gobiernos, caracterizada por la ausencia de canales de diálogo y la confrontación pública. La provincia de Buenos Aires, el distrito más grande del país, ha sido una de las más críticas con las políticas de ajuste implementadas por la Casa Rosada y ha denunciado reiteradamente el recorte de fondos que considera vitales para su funcionamiento.
El impacto de Santilli en la relación Buenos Aires-Nación
A pesar de las versiones sobre la posible incorporación de Diego Santilli al equipo de gobierno de Milei, Bianco fue contundente al afirmar que este movimiento no mejorará la relación. Para el ministro de Kicillof, la problemática va más allá de un cambio de figuras y radica en una decisión política del Presidente de «borrar del mapa a la Provincia», lo que implica una estrategia deliberada de desfinanciamiento y aislamiento.
La postura del gobierno bonaerense refleja la escalada de la confrontación política y económica, que parece no encontrar vías de resolución en el corto plazo. La provincia de Buenos Aires continúa demandando los fondos que considera legítimos, mientras la administración nacional mantiene una postura firme en su política de ajuste y reestructuración de gastos.

