Jordania, el rival a vencer: cómo juega el equipo de Sellami y las claves para la Selección Argentina
La Selección Argentina se prepara para enfrentar este sábado a Jordania en la última fecha del Grupo J, en un partido que, si bien la Albiceleste no subestima, presenta al adversario más débil de la zona. El equipo dirigido por Jamal Sellami ofrecerá una resistencia limitada, pero aún así, el cuerpo técnico argentino deberá prestar atención a ciertos detalles para cuidar la valla propia y, a la vez, explotar las fragilidades defensivas del rival.
Jordania se alinea con un sistema táctico 5-4-1, que exhibe sus mayores debilidades a espaldas de los carrileros Haddad (23) y Abutaha (20). Ambos jugadores muestran falencias en los duelos individuales y en el retroceso, lo que convierte cada lanzamiento o pelota dirigida a esos sectores en una oportunidad de mano a mano para el equipo contrario. También son endebles en los pases hacia atrás, con balones cortos que pueden ser interceptados por un rival con anticipación. El líbero es Vazan Alarab, con la camiseta número 5.
Figuras ofensivas y debilidades defensivas
El jugador más desequilibrante de Jordania es el número 9, Ali Olwan. Aunque ante Austria jugó como centrodelantero, frente a Argelia lo hizo como volante derecho, cediendo la referencia de ataque al número 10, Mousa Altamari. Olwan fue el autor de un golazo de contraataque contra Austria, y Altamari, zurdo, también posee buena pegada y capacidad de conexión con Olwan. El mediocampista Nizar Alrashdan, que se desempeña como doble cinco, aporta ida y vuelta y llegada a ambas áreas. Sin embargo, en líneas generales, el equipo presenta un peso ofensivo muy bajo.
A pesar de su limitada capacidad de ataque, Jordania maneja bien la pelota parada y cuenta con jugadas de pizarrón elaboradas durante la semana. Los encargados de las ejecuciones son Odeh Fakhoury (11) y Mohannad Abutaha (20). Por esta vía, Olwan conectó un cabezazo en el travesaño frente a Austria. La Selección Argentina deberá evitar faltas cercanas al área de Emiliano Martínez.
Cuando Jordania se lanza al ataque, acorta el equipo, dejando grandes espacios a espaldas de su línea de tres/cinco defensores. Esto podría ser aprovechado por los mediocampistas argentinos con lanzamientos largos, al estilo del gol de Ángel Di María a Brasil en la Copa América 2021. El equipo jordano no logra cubrir bien los huecos en el retroceso, lo que genera oportunidades para los delanteros o mediocampistas externos rivales.
Jordania sufre de pelota parada
Una de las mayores flaquezas de Jordania es la defensa de la pelota parada. Cuatro de los cinco goles que sufrió en el Mundial llegaron por esta vía. Argelia le convirtió dos goles de córner y Austria también lo hizo. En la derrota por 3-1 ante Austria, Arnautovic aprovechó esta debilidad. En el triunfo por 2-1 de Argelia, Benbouali y Gourí anotaron de cabeza tras tiros de esquina y jugadas aéreas. El arquero Vazeed Abulaila se mostró inseguro en el primer partido, con rechazos cortos que derivaron en goles rivales, aunque mejoró en el segundo encuentro. Jordania marca hombre a hombre, pero esto no le confiere solidez ante lanzamientos directos ni segundas jugadas.
Considerando los entrenamientos de Lionel Scaloni y la posible inclusión de futbolistas que no suelen ser titulares, Argentina podría aprovechar este encuentro para evaluar a jugadores como Giuliano Simeone, Nicolás González, Nicolás Paz (o Giovani Lo Celso) y Julián Álvarez. También será una oportunidad para que Exequiel Palacios o Leandro Paredes demuestren su capacidad como lanzadores de pases largos para los ataques al espacio. Si bien la Selección Argentina no ataca de una sola manera y se adapta a las necesidades de cada partido, la velocidad y el vértigo que pueden aportar jugadores como Simeone, Paz y Álvarez podrían ser un recurso valioso para las próximas instancias del Mundial.
En el sistema 4-4-2 que Scaloni ha utilizado en este Mundial, se ha destacado la presencia de Lionel Messi como un falso número 9, ocupando espacios de centrodelantero y resolviendo con remates desde afuera del área. Sin embargo, esto no implica prescindir de otras alternativas ofensivas. La Selección se fortalece desde la posesión y la paciencia, pero también sabe adaptarse a un juego más directo y de ritmo alto, características que pueden potenciar jugadores como los mencionados.

