Selección Argentina: Scaloni planea rotar ante Jordania, pero la mayoría de los titulares quieren jugar
KANSAS CITY (Enviado especial). Lionel Scaloni, el director técnico de la Selección Argentina, se enfrenta a un dilema en la antesala del partido de este sábado ante Jordania. Si bien su filosofía de trabajo siempre pregona que en el plantel no hay futbolistas titulares ni suplentes –con la única excepción de Lionel Messi, cuyo lugar está asegurado si está en condiciones–, la realidad es que existe una base de jugadores que, salvo imprevistos, sale casi de memoria. En esta ocasión, el entrenador planea una rotación masiva para administrar cargas físicas y probar nuevas variantes, pero la mayoría de los futbolistas habituales titulares han manifestado su deseo de no perderse el encuentro.
La postura de los jugadores se explica por varios factores. Por un lado, el disfrute de un Mundial en el que la selección, de la mano de Messi, se ha convertido en la principal atracción y se perfila nuevamente como una de las grandes candidatas al título. Por otro, el rendimiento colectivo todavía no alcanzó su techo: Argentina ganó sus dos primeros partidos ante Argelia y Austria, pero sin mostrar su mejor versión y con algunas actuaciones individuales por debajo de lo esperado. En un plantel con tanta competencia interna, ceder el puesto implica el riesgo de perder terreno.
La puja por un lugar: de Lautaro Martínez a Dibu
Uno de los ejemplos más claros de esta competencia es el caso de Lautaro Martínez. El goleador de la Serie A fue titular en las dos primeras fechas debido a las molestias de Julián Álvarez en el tobillo derecho. Si bien el bahiense aportó sacrificio y disciplina táctica, sigue sin poder marcar goles en un Mundial y se lo notó condicionado por esa situación, especialmente frente a Austria. Todo indica que ahora será el turno de Julián, quien ya tuvo un rol similar en Qatar, ingresando de gran forma en los primeros partidos y afianzándose como titular a partir del tercero.
En todas las líneas, los futbolistas quieren estar. Emiliano Martínez, el “Dibu”, fue uno de los primeros en postularse. Pese a llegar con lo justo tras una fractura en el dedo anular de la mano derecha y casi sin entrenar con normalidad, no tuvo grandes sobresaltos en los primeros encuentros. Su escasa intervención con las manos favoreció su recuperación, y no contempla descansar. La estadística demuestra que Scaloni solo lo ha sacado del equipo por lesión o suspensión. En el Mundial de Qatar, de los 26 convocados, solo los arqueros suplentes, Gerónimo Rulli y Franco Armani, no sumaron minutos, aunque en aquella ocasión la clasificación no estaba asegurada y los cambios fueron más acotados.
Las bajas y los que esperan su oportunidad
En la práctica de este jueves en el Compass Minerals National Performance Center, Scaloni ensayó algunas variantes. La formación definitiva se conocerá este viernes, antes del viaje a Dallas. Algunos jugadores ya están descartados, como Cristian Romero, quien continúa con problemas en la rodilla derecha y no trabaja con el grupo. Otros, como Nicolás Tagliafico, que se perdió el inicio por una distensión en el sóleo derecho, o el propio Julián Álvarez, forman parte de la base y se espera que regresen al equipo una vez recuperados.
También se analiza la situación de Nicolás Otamendi. Al igual que en la Copa América 2024, perdió el puesto con Lisandro Martínez. Ante la ausencia de Cristian Romero, Scaloni podría preservarlo para tenerlo disponible como segundo marcador central en los 16avos de final, que se disputarán el 3 de julio en Miami, con rival aún por confirmar.
Messi y el calendario ajustado
Por supuesto, la situación de Lionel Messi es aparte. El capitán fue el jugador más determinante de Argentina en este Mundial, marcando los cinco goles del equipo y ejecutando 13 de los 22 remates de la selección en los primeros partidos. Tras el triunfo sobre Austria, reconoció haber terminado muy cansado. Su presencia dependerá exclusivamente de cómo se sienta y de su propia decisión. Es el único integrante del plantel con la potestad de elegir si juega o no, un privilegio ganado por sus logros y por su profundo conocimiento de los límites de su físico. Por ello, en su primer partido con 39 años, no sería extraño que comience en el banco e ingrese en el segundo tiempo.
Para Scaloni, también era relevante la situación de Jordania. Si el rival mantuviera chances de clasificarse, el partido podría demandar un desgaste innecesario. Sin embargo, los asiáticos llegan eliminados tras perder sus dos encuentros, por lo que una victoria no les alcanzaría para meterse entre los ocho mejores terceros.
Otro factor clave es el calendario. Argentina disputará los tres partidos de la fase de grupos en 13 días, pero entre los 16avos de final y la final transcurrirán solo 15, con compromisos en diferentes ciudades y vuelos internos que, aunque no siempre sean demasiado largos, también exigen desde lo físico. Por eso, este parece ser el momento ideal para rotar y llegar con los habituales titulares frescos, a la vez que se da rodaje a futbolistas que podrían ser importantes más adelante, como Nicolás González, un jugador polifuncional que ha respondido bien cada vez que ingresó.
Más allá del rival, el verdadero objetivo de Argentina en este partido es mantener a todos los jugadores enchufados y llegar de la mejor manera a los cruces decisivos. En un grupo donde los 26 integrantes son titulares en sus clubes y todos quieren jugar, nadie puede relajarse, una ventaja considerable de cara al inicio del “verdadero Mundial”.

