EconomíaPolítica

Análisis económico: Juan Carlos de Pablo relativizó la suba del dólar y ve «asegurados» pagos de deuda hasta 2027

Compartir:

El economista Juan Carlos de Pablo minimizó la reciente fluctuación del dólar y afirmó que, en un escenario de alta inflación, las variaciones del tipo de cambio nominal no deberían generar preocupación. Según su análisis, la cotización oficial mayorista, que acumuló un avance cercano al 5% en junio, aún se encuentra lejos de un nivel crítico para la intervención del Banco Central.

De Pablo explicó que, si bien la suba de la divisa puede generar inquietud, es importante contextualizarla. En lo que va del año, el aumento del dólar mayorista es del 1,5%, muy por debajo de la inflación acumulada del 14,7% hasta mayo.

“Si tenemos inflación, que se mueva el tipo de cambio nominal no es para suicidarse. Desde el Gobierno deben estar pensando que no van a competir con una demanda circunstancial. Más allá de eso, todavía estamos muy lejos de la parte superior de la banda que obligaría al Banco Central a vender”, afirmó durante un seminario virtual organizado por la empresa Planexware.

El especialista sugirió que una parte de la mayor demanda de divisas podría estar relacionada con el cobro del medio aguinaldo. No obstante, enfatizó que la estabilidad absoluta del tipo de cambio es difícil de sostener mientras persista la inflación.

PBI, superávit comercial y pagos de deuda

Además de la situación cambiaria, De Pablo analizó otros indicadores económicos recientes. Destacó el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) durante el primer trimestre y la estabilidad de la tasa de ocupación, contrastando con pronósticos más pesimistas.

“Esto nos sirve para educarnos. En el primer trimestre decíamos que se iba todo al demonio”, recordó.

El economista también puso énfasis en el desempeño del sector externo. Si bien un mayor crecimiento económico podría implicar más importaciones y un menor superávit, las exportaciones actuales generan un excedente de dólares.

“Claro que, si la economía creciera más, habría más importaciones y menos superávit. Pero, con los valores a los que están creciendo las exportaciones, sobran dólares”, señaló.

En esta línea, De Pablo aseguró que el aumento del superávit comercial es clave para la solidez financiera del país.

“Aprovechando el aumento del superávit, el Banco Central compra reservas y eso, sumado a las garantías ya obtenidas, hace que estén prácticamente asegurados los pagos de deuda hasta 2027. Eso explica las mejoras en la calificación de la deuda y la caída del riesgo país”, afirmó.

Inversión y consumo: más allá de los discursos

De cara a los próximos meses, el experto consideró que la ausencia de noticias negativas puede ser una buena señal. Marcó una diferencia entre el tono del debate político y las acciones concretas del Gobierno.

“En el Boletín Oficial suceden cosas. No hay que agotarse en el estilo del Presidente”, sostuvo.

Como ejemplos, mencionó el avance de iniciativas como el Super RIGI y el cumplimiento de pagos a acreedores externos.

En este contexto, De Pablo recomendó a los inversores basar sus decisiones en los hechos y no en las percepciones.

“Si tenés una oportunidad de negocio, pensá que la probabilidad de reelección de Javier Milei es alta. ¿Cuánto la tendrías que pifiar? Desde el punto de vista de la toma de decisiones, no es racional quedarse paralizado”, sostuvo.

Asimismo, relativizó la caída de la inversión que reflejan las cuentas nacionales, sugiriendo que siempre hay actividad económica subyacente.

“Todos somos usuarios del PBI, pero el tema es cómo se contabiliza. Seguramente alguien está haciendo algo. Siempre hay heterogeneidad. Debe haber gente pensando y gente haciendo. Ahora, no soñemos con que el dólar pueda irse a $6000 porque no va por ahí. No sueñen con una devaluación y enfoquen los cañones en los elementos que están fuera de control”, recomendó a los empresarios.

En cuanto al consumo interno, el economista señaló que la situación es heterogénea. Si bien en abril el salario le ganó a la inflación, el consumo de bienes durables no depende solo de los ingresos, sino también de otros factores como los dólares, los pesos y las expectativas de los consumidores.

“No esperen milagros. No va a aparecer un helicóptero con dinero para que la gente salga a comprar. En abril el salario le ganó a la inflación, pero el consumo de bienes durables no depende solo de los ingresos. También influyen los dólares, los pesos y los miedos que tenés”, concluyó.

Compartir: