MSCI mantiene a Argentina como «Standalone» y descarta revisión para 2025
La esperanza de que Argentina lograra una mejora en su calificación dentro de los mercados bursátiles internacionales se desvaneció por completo. La firma estadounidense de análisis financiero y de inversiones MSCI (Morgan Stanley Capital International) no solo mantuvo al país en la categoría de mercado “Standalone” (independiente o aislado), sino que tampoco inició una consulta para una eventual revisión, postergando cualquier posibilidad de ascenso hasta, al menos, 2028.
Este jueves, MSCI, reconocida por crear y gestionar índices bursátiles que funcionan como termómetros del rendimiento de los mercados de valores, presentó los resultados de su revisión anual. El veredicto ratificó la situación actual de Argentina, que comparte esta categoría con economías como Jamaica, Panamá y Trinidad y Tobago, alejándola del ansiado reingreso al radar de los grandes fondos de inversión internacionales.
El impacto de la calificación «Standalone»
La clasificación como mercado “Standalone” es crucial para Argentina. Representa una especie de “limbo financiero” donde la mayoría de los administradores de activos institucionales tienen restricciones para invertir, debido a regulaciones de cumplimiento y mandatos estrictos de riesgo. Dejar este estatus marginal y ascender a la categoría de Mercado Frontera o Emergente significaría la llave para que las empresas locales volvieran a formar parte de los índices globales de referencia.
La inclusión en estos índices obligaría a los fondos que los replican a comprar activos argentinos, inyectando una liquidez genuina que hoy el mercado local no posee. La firma había advertido previamente que la persistencia del cepo cambiario era una de las principales trabas para revisar la situación de Argentina, un factor que sigue pesando en su decisión.
«El Marco de Clasificación de Mercados de MSCI determina si un mercado es desarrollado, emergente o frontera en función de la accesibilidad y la capacidad de inversión que experimentan realmente los inversores institucionales internacionales», señaló Raman Aylur Subramanian, Director de Clasificación de Mercados y Taxonomías de MSCI.
Subramanian también explicó que las clasificaciones no son estáticas y se evalúan continuamente frente a los cambios del mercado y la experiencia de los inversores. «Cuando el acceso o las experiencias empeoran, nuestro marco nos exige responder con decisión. Y cuando la accesibilidad y la capacidad de inversión mejoran de manera significativa y sostenida, los mercados pueden avanzar, tal como se ha visto con Bulgaria y Grecia», detalló.
Bulgaria y Grecia, ejemplos de ascenso
En esta misma revisión, MSCI “ascendió” a Bulgaria desde el escalón de “mercado standalone” a “de frontera”, una situación que Argentina aspiraba a replicar. Al mismo tiempo, elevó a Grecia de la categoría de “mercado emergente” a uno “desarrollado”, demostrando que el movimiento entre categorías es posible con las condiciones adecuadas.
Sin embargo, para Argentina, la conclusión de MSCI fue que «no hubo mejoras suficientes en materia de acceso al mercado respecto de 2024». Además, la firma confirmó que el país no ingresará al proceso formal de revisión, un requisito indispensable antes de cualquier reclasificación.
Según el economista Eric Rintondale, de Puente, «bajo este escenario, la ventana más probable para un ascenso recién aparece hacia 2028: el supuesto base es que durante 2027 se consoliden nuevas medidas de apertura, MSCI abra una consulta y Argentina sea incorporada a la lista de revisión». Rintondale añadió que la experiencia reciente muestra que los países suelen permanecer más de un año en esa instancia, ya que MSCI busca comprobar que los cambios son permanentes y no susceptibles de revertirse.

